Controla la rosácea en cuatro pasos

Esta enfermedad de la piel no tiene una causa definida y una vez que se presenta es difícil de erradicar, pero puede controlarse.
Sigue estos consejos para controlar la rosácea.
Sigue estos consejos para controlar la rosácea. (Especial )

Ciudad de México

La rosácea es una condición que enrojece la piel del rostro, cuello y otras partes del cuerpo, y en algunas ocasiones aparecen pequeñas pústulas similares al acné. Como se desconoce qué la desencadena, es imposible de prevenir, no tiene cura, y si no se trata de forma adecuada, la rosácea puede volverse crónica.

Si padeces de rosácea, además del tratamiento indicado por tu dermatólogo, estos consejos pueden ayudarte a mantenerla bajo control.

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1. Identifica qué la desencadena

No queda claro qué la provoca, pero si eres observador podrás detectar en qué condiciones suele aparecer con más frecuencia: en el calor, al Sol directo, al hacer ejercicio, al beber alcohol o comer picante; una vez que conozcas las condiciones podrás prevenirla.

2. Mantén hidratada tu piel

Una piel hidratada diariamente es más fuerte ante las inclemencias del clima y los factores externos que puedan afectarla. Pídele a tu dermatólogo que te recomiende una marca adecuada para tu piel

3. Protégete del Sol

La protección solar es importante para controlar la rosácea, así que en la medida de lo posible usa sombrero o una sombrilla cuando; también es importante el uso del bloqueador que te protegerá de los rayos UV y de la radiación de computadoras y lámparas cuando estés al interior. 

4. Utiliza productos adecuados para tu piel

Algunos productos, limpiadores faciales e incluso el champú pueden irritar tu piel, por eso es importante que uses sólo el maquillaje y productos cosméticos que sean suaves y adecuados para ti, así tendrás más posibilidades de evitar un nuevo brote de rosácea. También evita los exfoliantes. 

El tratamiento temprano y constante de la rosácea te da más posibilidades de mantenerla bajo control, así que una vez que recibas el diagnóstico, es importante que sigas las indicaciones del dermatólogo. Cuando se vuelve crónica y no es atendida de la forma correcta puede causar inflamación excesiva e incluso deformidades permanentes. Más vale prevenir, ¿no crees?



RL