En EU, mujeres embarazadas recurren a la mariguana

El sistema de salud de ese país aún no tiene claro el efecto de la droga en los bebés durante y después de la gestación, pero desaconseja su consumo.
Las mujeres que fuman mariguana tienen sexo 7.1 veces al mes.
Se desconocen los efectos de la mariguana en el feto, por lo que se desaconseja su uso. (Shutterstock)

Los Ángeles

A fin de atenuar los embates y malestares de la etapa de gestación, más mujeres embarazadas consumen mariguana en California, EU, según un estudio publicado en la revista de la Asociación Médica estadunidense (JAMA, por su sigla en inglés).

El panorama muestra una tendencia creciente que se prevé aumente, ya que este año se aprobó el uso de la mariguana recreativa, por lo que a partir del 1 de enero entrará en vigor.

Cada vez más embarazadas usan mariguana, a veces para aliviar las náuseas matutinas o la ansiedad elevada. Los investigadores encontraron que la prevalencia de su consumo, basada en autoinformes o resultados de toxicología, se disparó entre todos los grupos de edad, pero el mayor aumento fue en las menores de 24 años.

Los médicos advierten que los efectos de la mariguana en la salud del feto siguen sin estar claros, pero pueden incluir bajo peso al nacer y problemas de desarrollo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EU.

La nueva investigación involucró a 279 mil 457 futuras mamás, de 12 años o más, que estaban en el sistema de la salud Kaiser Permanente Northern. Las participantes del estudio completaron cuestionarios sobre su consumo de mariguana y tomaron una prueba de toxicología de cannabis en sus visitas de atención prenatal estándar de 2009 a 2016; la prevalencia mostró un aumento de 4.2 a 7.1 por ciento entre dichos años.

Entre las adolescentes embarazadas menores de 18 años, el consumo de mariguana aumentó de 12.5 a 21.8 por ciento y entre las mujeres de 18 a 24 años, subió de 9.8 a 19 por ciento.

Para otros grupos de edad, los investigadores encontraron que el consumo aumentó de 3.4 a 5.1 por ciento entre las mujeres de 25 a 34 años y de 2.1 por ciento a 3.3 por ciento entre las futuras mamás mayores de 35.

Las mujeres fueron examinadas para el uso de mariguana aproximadamente a las ocho semanas de gestación.

El embarazo en adolescentes se ha relacionado con aumentos de comportamientos como el consumo de alcohol y mariguana.

Esa investigación involucró solamente a ciertas mujeres en California, pero un estudio separado de embarazadas en Estados Unidos, publicado también en JAMA en enero pasado determinó que el número de quienes reportaron haber consumido cannabis creció de 2.37 por ciento en 2002 a 3.85 por ciento en 2014 en los grupos de entre 18 y 44 años.

Transmiten los químicos

Muchos de los químicos en la mariguana, como el llamado tetrahidrocannabinol, conocido como THC, pueden pasar a su bebé a través del sistema de la madre.

El Congreso estadunidense de Obstetras y Ginecólogos recomienda que “se debe alentar a las mujeres que están embarazadas, o que planean hacerlo, suspender su consumo e incluso suspender el uso de cannabis con fines medicinales a favor de una terapia alternativa.

“No hay datos suficientes para evaluar los efectos del consumo de mariguana en los bebés durante la lactancia, y en ausencia de tales datos, se desaconseja su consumo”, de acuerdo con las recomendaciones.

“Nos preocupaba encontrar que la prevalencia del consumo de cannabis en el embarazo aumenta rápidamente entre las jóvenes de 24 años o menos y ver la alta prevalencia de uso en este grupo”, expresó el autor principal del estudio, Kelly Young-Wolff, un psicólogo clínico y científico investigador de la División de Investigación de Kaiser Permanente del Norte de California.

“Además, no pudimos  distinguir el uso prenatal antes o después de que las mujeres se dieron cuenta de que estaban embarazadas”, señaló Young-Wolff.

“La mariguana es detectable en la orina aproximadamente 30 días después del último consumo y esto varía con la pesadez del uso y la potencia de la planta (...) Es posible, pero poco probable, que algunas pruebas de toxicología identifiquen el uso previo al embarazo”, abundó.

Los hallazgos también se limitaron a datos sobre embarazadas dentro de un sistema de atención médica en un área geográfica limitada de California donde se legalizó el uso de cannabis medicinal en 1996.