Populismo, un fenómeno con siglo y medio

La insatisfacción de las sociedades con su clase gobernante ha posibilitado el surgimiento de este movimiento en el mundo. Aquí, sus particularidades.
Dan potencia al movimiento: el líder, su discurso y sus seguidores. Fuertemente vinculados pueden representar una fuerza política que sorprenda al establishment y gane elecciones, como en EU y referendo, como en Reino Unido.
Dan potencia al movimiento: el líder, su discurso y sus seguidores. Fuertemente vinculados pueden representar una fuerza política que sorprenda al establishment y gane elecciones, como en EU y referendo, como en Reino Unido.

México

¿Ideología, movimiento o estrategia para alcanzar el poder? Resulta difícil definirlo. Aunque existe un consenso en cuanto a los elementos que caracterizan este movimiento con más de 150 años de antigüedad: el líder carismático, su discurso y seguidores. De éstos, destaca su mensaje, pues provoca una polarización social con dos opuestos antagónicos: el pueblo y su enemigo, sea éste una élite económico-política corrupta, los migrantes o los medios. Estas son las constantes en el fenómeno populista. El patrón se repite con ligeras diferencias y mantiene su efectividad a pesar del paso del tiempo. Desde Sudamérica hasta EU y de ahí hasta Europa, esta corriente se ha presentado en varias democracias, causando estragos políticos, sociales y económicos como la salida de Reino Unido de la Unión Europea o la victoria de Donald Trump en la elección presidencial de EU.

 Cual moderno canto de las sirenas, el populismo y sus líderes siguen atrayendo a las masas a sus redes. Sin embargo, sus caudillos no son los únicos responsables de su éxito. El fracaso de las élites gobernantes en su gestión ha abierto la puerta a estos movimientos, que recogen y catalizan el hartazgo de los ciudadanos ante la pobreza, la marginación, la migración y los efectos del capitalismo y la globalización.


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