La pobreza bajó 3.5% en dos años: Coneval

Del último año del sexenio de Calderón a los primeros cuatro de Peña, la cifra de personas con carencias subió 0.1 por ciento, es decir, pasó de 53.3 a 53.4 millones.

México

En 2012, el último año de la presidencia de Felipe Calderón, y los primeros cuatro de la administración Enrique Peña Nieto (2013 a 2016) se redujo el porcentaje de población en situación de pobreza: pasó de 45.5 a 43.6 por ciento (1.9 puntos porcentuales menos). La disminución fue mayor entre 2014 y 2016, de 2.6 puntos porcentuales, al bajar de 46.2 a 43.6 por ciento.

Es decir, de 2012 a 2016 la pobreza se mantuvo sin cambio: varió de 53.3 millones a 53.4 millones, un incremento de 0.1 por ciento. La caída fuerte se dio de 2014 a 2016, al pasar de 55.3 millones a 53.4 millones, una baja de 3.5 por ciento, 1.9 millones menos.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) destacó que solo en siete estados hubo incrementos porcentuales de pobreza, entre los que destacan Veracruz (PRI), que pasó de 52.6 en 2012 a 62.2 por ciento en 2016, y el Estado de México (PRI), de 45.3 a 47.9 por ciento.

También disminuyeron los porcentajes de la pobreza extrema: de 9.8 a 7.6 por ciento entre 2012 y 2016. Salvo en los estados de México, Oaxaca y Veracruz, en los demás se registraron disminuciones por este concepto.

En julio de 2016, el Coneval rechazó la metodología empleada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) sobre la encuesta de ingresos y gastos de los hogares, base para medir la pobreza, y se enfrascaron en un conflicto técnico. El nuevo modelo ajustado y aprobado por el Coneval permitió al Inegi hacer pública la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares que se utilizó en el informe sobre la evolución de la pobreza 2010-2016.

De acuerdo con las nuevas fórmulas, el decremento de la pobreza extrema fue de 11 millones 529 mil personas en 2012 a 9 millones 375 mil en 2016, una reducción de 2 millones 153 mil mexicanos.

Este cambio se dio por varios factores. El informe sobre la evolución de la pobreza 2010-2016 destaca, entre otros, que el rezago educativo retrocedió de 29.2 por ciento en 2012 a 17.4 en 2016; la carencia por acceso a los servicios de salud en ese periodo pasó de 21.5 a 15.5; el acceso a seguridad social de 61.2 a 55.8, y la carencia por acceso a la alimentación de 23.3 a 20.1.

El Coneval advirtió que los resultados positivos del aumento en el ingresos de las familias pueden revertirse si los niveles de inflación no se reducen a niveles previos a los de 2017, o sea, menores a 4 por ciento.

POBLACIÓN E INFLACIÓN

Al presentar “Medición de pobreza en México 2016”, el secretario general del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, señaló que la baja en los niveles de pobreza fue originada por los buenos resultados de la inflación entre 2014 y 2016, pero que ahora es un “foco amarillo” que debe atenderse.

“En meses recientes, la inflación ha crecido y está alrededor de 7 por ciento. Es decir que ha crecido casi al doble de la registrada el año pasado; hay que estar muy pendientes de esta evolución y de su efecto. Ojalá que, como dice el Banco de México, la inflación tienda a bajar a finales de este año o principios del siguiente”, dijo.

El funcionario destacó también que en seis años “hemos tenido un crecimiento poblacional que, aunado a un desempeño económico bajo, ha implicado de punta a punta un crecimiento de la pobreza, esto a pesar de la reducción observada entre 2014 y 2016. No se pudo lograr revertir el crecimiento de la pobreza en número de personas y el crecimiento económico”, planteó.

Asimismo destacó que dentro de las entidades que redujeron su porcentaje de pobreza de 2014 a 2016 se encuentran Baja California Sur, que pasó de 30.3 por ciento a 22.1; Durango, de 43.5 a 36 por ciento; Quintana Roo, de 35.9 a 28.8 por ciento; Aguascalientes, de 34.8 a 28.2 por ciento, y Baja California, de 28.6 a 22.2 por ciento. Sinaloa fue la entidad que disminuyó más su proporción al pasar de 39.4 por ciento a 30.8, es decir, 8.6 puntos porcentuales menos.

En contraste, los estados que aumentaron su porcentaje de población en situación de pobreza en el mismo periodo fueron Veracruz, que retrocedió de 58 a 62.2 por ciento; Oaxaca, de 66.8 a 70.4 por ciento; Tabasco, de 49.6 a 50.9 por ciento, y Chiapas, de 76.2 a 77.1 por ciento.

Hernández Licona explicó que en el caso de Veracruz “hay una combinación difícil de agregar. Yo creo, y es una respuesta muy personal y sin haber analizado nada, que el desempeño de una parte del gobierno tuvo algo que ver; por otro lado ese estado, igual que Tabasco y Campeche, es petrolero y la caída en los precios y producción del petróleo afectó directamente en la economía”.

Señaló que tener un indicador de pobreza permite ayudar a las dependencias a ubicar los lugares con mayor rezago; “ha ayudado a reducirla”, pero aún deben trabajar en el análisis de los programas sociales que son prioritarios, además de coordinar y ampliar los derechos laborales”, consideró.

PROGRAMAS PRIORITARIOS

El dirigente del Coneval apuntó que los retos “son que la coordinación, que no es nada fácil, debe mejorar, porque tener 5 mil programas sociales muestra que aún falta mucho por hacer en información y un crecimiento económico más acelerado”.

Remarcó que los programas sociales deben ser prioritarios para bajar la pobreza y ampliar los derechos sociales; “hay programas en las dependencias que creemos no contribuyen del todo a la productividad y son más clientelares, más hacia la parte política y menos a lo social”, indicó.

Hernández Licona resaltó que, pese a que la Secretaría de Desarrollo Social ha avanzado en los padrones, en la información y número de beneficiarios, los gobiernos no continúan con los trabajos de las administraciones anteriores y se pierden los registros obtenidos.

“Ojalá que este gobierno deje sentadas bien las bases del padrón único de beneficiarios, que sea retomado por el próximo presidente, que deje ese proceso de información importante, estructurada, que rellene los espacios en blanco y que todos los datos sean transparentes para evitar suspicacias”, señaló.

El Coneval informó que la base de datos de la encuesta intercensal y el modelo estadístico 2015, junto con la encuesta de ingresos y gastos de las familias, permitirán hacer mediciones municipales de la pobreza. Se espera que el 7 de diciembre se den a conocer los resultados.

En cuanto a la población con ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo en 2016, Coneval destacó que fue de 17.5 por ciento, menor a 20.6 por ciento de 2014 y a 20 por ciento en 2012.

El número de personas con un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo en 2016 fue de 21.4 millones, 3.2 millones de personas menos que en 2014.

En cuanto a la vivienda, el informe revela que la carencia por calidad y espacios se ubica en 12 por ciento, mientras que en 2012 fue de 13.6 y en 2014, 12.3 por ciento.

Respecto a la carencia por acceso a los servicios básicos en vivienda, se informó que en 2016 fue de 19.3 por ciento, menor a 22.9 por ciento de 2010 y a 23.4 por ciento de 2014.

Coneval destacó que las carencias sociales promedio de la población en situación de pobreza extrema se redujeron de 3.8 a 3.5 por ciento; las correspondientes a población en situación de pobreza pasaron de 2.6 a 2.2 por ciento.

MEADE, POR GASTO “CAUTO”

Ante la incertidumbre por la renegociación del Tratado de Libre Comercio y la situación de Corea del Norte, las políticas fiscal y monetaria del país serán conservadoras y cautas, anticipó el secretario de Hacienda, José Antonio Meade.

Durante su participación en la quinta reunión plenaria del  PRI en la Cámara de Diputados, señaló que los ajustes al Presupuesto 2018 siguen en análisis.

“En los últimos días nuestro tipo de cambio ha reflejado incertidumbre geopolítica por lo que está pasando en Corea del Norte, la caída reciente del precio del petróleo y la negociación del TLC.

“Hacía 2018 cualquiera de estos elementos de riesgo se puede seguir actualizando y eso nos obliga a que en política fiscal y política monetaria seamos conservadores y cautos”, señaló.

El funcionario garantizó que entregará finanzas públicas sanas y que la deuda bajará respecto del PIB, que en 2016 cerró en 50.5 por ciento; para el final del sexenio prevé se reduzcan a 49 o 48 por ciento.

Con información de: Elia Castillo y Fernando Damián.



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