• Regístrate
Estás leyendo: Nuestra Señora de Juquilita, en Granjas San Isidro, Puebla I
Comparte esta noticia
Miércoles , 20.02.2019 / 23:38 Hoy

De neblinas y Don Goyo

Nuestra Señora de Juquilita, en Granjas San Isidro, Puebla I

Víctor Bacre Parra

Publicidad
Publicidad

 A Anke Pauli

Adrián Martínez Carrión y Socorro Arias Gómez, esposos. Adriana Martínez Arias, Eligio Ramírez Velasco, hija y yerno, también esposos y padres de Fernanda, Vanesa y Erick. Además de Guadalupe Martínez Arias, son la familia poblana que,gracias a su devoción, trabajo, generosidad y desinterés material han hecho posible que exista el primer altar-monumento dedicado a la Virgen de Juquilita en Granjas de San Isidro, colonia poblana, construido y venerado desde hace más de 25 años.

En la Advocación Mariana-que significa: “Denominación de las correspondientes imágenes, de los santuarios y días en que veneran, de las entidades acogidas a su patrocinio” -que se sigue en el Estado de México, tres son las Santísimas Vírgenes en las que María, Madre de Dios, de Jesús y esposa del Espíritu Santo, toma una significación particular y especial para comunicarse y extender su manto protector y de guía, a las creaturas que esa Santísima Trinidad ha hecho nacer y ha depositado en los diversos pueblos de la República Mexicana. Ellas son: La Virgen de Guadalupe, Reina de México, con su Santuario en la ciudad capital y Emperatriz de América. La Virgen de San Juan de Los Lagos, cuyo Santuario afecta al Bajío y Norte del país y la Virgen de Juquila, mediante su Santuario que ilumina y protege desde Oaxaca al sur de la República y Centroamérica.

Es innegable que existen otros templos y santuarios a lo largo, ancho, alto y bajo de la nación que, la grey e Iglesia católica, tienen como patrona y madre protectora de sus fieles: La de La Asunción, la de El Carmen, la de Los Remedios, la de La Soledad, la Del Santísimo Rosario y también hay otras imágenes que llevan el nombre del lugar, ciudad, montaña, puerto, lago o río. La devoción mariana en México, considero que es muy semejante y alta como la que conocí en España, Portugal y Francia (y quizá a la que exista en Polonia).

Las festividades del altar, hermoso y sencillo monumento-santuario a la Virgen de Juquilita, de la colonia Granjas de San Isidro que, la familia Martínez Arias, hace y organiza desde un poco más de cinco lustros tiene su inicio el 7 de diciembre. La Madrina, que lleva ya ocho años es Adriana Martínez Arias (antes lo fueron, Aurora Martínez, Yolanda Garcías y Yoselín Carrera). La viste con ropa nueva, de muy bella y admirable elaboración acorde a la prestancia de la Virgen, pero a la vez con gran sencillez de Madre protectora. La decoración, en este caso, es que la pared que rodea y sostiene el altar se pinta del mismo color que la vestimenta, año con año.

Ya el día 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción que es su día aquí y en Juquila, Oaxaca--así como a nivel internacional-empieza con el rezo del Rosario; Mañanitas, cuetes y el Altar con luces, arreglos, lleno de simbolismos y, sobre todo de flores. Muchas flores, principalmente de Nochebuenas, alcatraces, rosas y claveles. Con el apoyo de los vecinos y los permisos correspondientes se cierra la primera parte de la calle: 97 Oriente 1414 (donde está la casa familiar y el Nicho de la Virgen). Se pone una gran carpa y entre 100 y 200 sillas frente al altar.

Hay música ambiental en sonido con altoparlantes, con las mañanitas en múltiples versiones e intérpretes, así como melodías con temas religiosos que invitan a la reflexión y al recogimiento. Llegan vecinos y fieles con más flores y con estatuillas e imágenes-principalmente de guadalupanas o de Juquilillas-también de otras vírgenes veneradas en otras regiones o países. Todo el día es una romería para niños, adolescente y adultos. A las 18:00 horas. llegó el Pbro. Israel-muy estimado por los presentes-quien de manera jovial, amistosa y sencilla celebra la Eucaristía en honor de la Inmaculada Concepción y de su también personificación en la Virgen de Juquilita. Participé junto con los asistentes, con respeto, recogimiento y alegría.

Posteriormente a la misa, los presentes, invitados y dirigidos por D. Adrián pasan a besar a la Virgen. Después, se forman las niñas y niños en una gran fila donde Dña. Estela obsequia aguinaldos, dulces y dos piñatas (el año pasado regaló juguetes).

Otra vecina, Juanita Sánchez cooperó con los bonitos adornos de largos hilos con figuras navideñas de papel de china blanco que le dio buena ambientación al sitio.

Se repartieron a los presentes, cerca de 350 tamales, 300 conchitas de chocolate y blancas más otros 200 panes diferentes, 60 litros de atole y 30 litros de café. Más dulces y aguinaldos. Es un acto de Fe y Devoción y de alimentos. Son expresiones culturales y educativas que fortalecen el tejido social de la comunidad por medio de rezos, cantos y alegría resultando una convivencia humana, religiosa y solidaria.

Esta festividad descrita, está ligada y tiene su origen en la peregrinación que, D. Adrián y Socorrito y su familia, junto con varios vecinos, tienen más de 35 años yendo a Juquila, Oaxaca. Mandatados y guiados por doña María. Elena Gómez García que fue la iniciadora y que, ahora, a partir del 15 de febrero, se repite la ida. Pero éste ya es tema de nuestra próxima colaboración.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.