• Regístrate
Estás leyendo: ¡Aztecas sanguinarios, discúlpense!
Comparte esta noticia
Jueves , 25.04.2019 / 06:55 Hoy

Política Irremediable

¡Aztecas sanguinarios, discúlpense!

Román Revueltas Retes

Escuchar audio
Publicidad
Publicidad

Ya puestos a exigir reparaciones, ¿no tendría alguien que pedir perdón por la ferocidad de los aztecas? Digo, eran imperialistas y crueles. Tenían sojuzgados a otros pueblos y perpetraban espantosas atrocidades. ¿A quién le pedimos cuentas, oigan? ¿Quién podría, a estas alturas, presentar públicas disculpas para lograr una reconciliación, por ejemplo, entre mexicas y mixtecos? ¿No tendría que reclamarle el Gobierno del estado libre y soberano de Oaxaca un acto público de desagravio al Gobierno del estado libre y soberano de Ciudad de México en su condición de antiguo pueblo conquistado, el primero, y antigua potencia opresora, el segundo?

Estamos hablando de sucesos que ocurrieron hace más de cinco siglos pero, señoras y señores, necesitamos que se haga finalmente justicia a las víctimas de los avasalladores texcocanos, los despóticos tenochcas y los tiránicos tlacopanos. Reivindiquemos entonces la causa de los zoques, tlahuicas, cuitlatecas, matlatzincos, chontales y tepuztecos, entre otras tantas de las etnias sometidas por los bárbaros conquistadores mexicas. Que la señora Sheinbaum se disculpe, vamos, y que celebre una gran ceremonia de expiación en el antiguo Templo Mayor, ofensivo símbolo de la arrogancia azteca.

Pero, caramba, el tema no acaba ahí. ¿No creen ustedes que tendríamos que demandar también urgentísimos desagravios a esos tlaxcaltecas y totonacas que se aliaron con el invasor español en 1521, provocando la caída del Imperio azteca? Son unos auténticos traidores, diría yo, y las cosas no se pueden quedar así (aunque, hay que decirlo, Tlaxcala, en castigo, es la entidad federativa más pequeña de la República). ¡Que hagan público acto de contrición y que exhiban el debido arrepentimiento, joder!

Ah, y hay igualmente otra cuestión diplomática: resulta, miren ustedes, que los mentados mexicas, en alguna de sus incursiones imperialistas, llegaron hasta la mismísima Guatemala, en 1486, y ocuparon la sierra de los Cuchumatanes. Me permito, con todo respeto, solicitarle a don Jimmy, presidente de la República de Guatemala, que le dirija una atenta carta a don Andrés Manuel, presidente de Estados Unidos Mexicanos, pidiéndole que se disculpe. ¡Sí, señor!

revueltas@mac.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.