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Martes , 13.11.2018 / 10:49 Hoy

En frecuencia

Abriendo la cloaca

Miguel Ángel Puértolas

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El juicio que está por realizarse en contra de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias el Chapo, sin duda tendrá a más de uno nervioso por la serie de informaciones que podrían salir a la luz, pues lo que tengan que decir tanto testigos protegidos, como el propio ex jefe del cártel de Sinaloa seguro tendrá repercusiones en México y podría dar para muchas notas de primera plana. Y es que solo basta recordar los juicios en contra de otros narcotraficantes como Osiel Cárdenas Guillén, los Hermanos Treviño Morales, o Juan García Ábrego, cómo fueron los clavos que sellaron la tumba política de muchos funcionarios, incluyendo ex gobernadores que hoy se encuentran sujetos a juicio y hasta en proceso de extradición. Pero los tentáculos del escándalo podrían no solo alanzar a políticos sino además a personajes ligados al clero, a la alta sociedad mexicana, al mundo del espectáculo y demás, pues las redes de contactos del Chapo y la actividad relacionada con el Cártel de Sinaloa inmiscuyó a un sin número de personajes. A diferencia de lo sucedido con los juicios que enfrentó en México, me parece que por fin podría salir a la luz la verdad sobre su primera fuga del penal de Puente Grande en el estado de Jalisco, ¿Quién se benefició con su fuga?, ¿quiénes fueron los funcionarios responsables de que pudiera escaparse?, ¿fue real que no se fugó en un carro de lavandería, sino vestido de policía para poder escapar?, y lo más importante, ¿quiénes estuvieron directamente involucrados en su fuga? Creo que en especial ex funcionarios de administraciones panistas podrían ser los más salpicados en este proceso en contra de quien fuera el narcotraficante más buscado del mundo, y es que la fuga del Chapo y un crecimiento exponencial del grupo delictivo que lideraba se dio curiosamente durante las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón. Se llegó a decir incluso que Guzmán Loera era el narco del sexenio, pues como pasaba en otras administraciones, curiosamente las bajas más importantes y los decomisos más grandes eran en mayor medida contra quienes se consideraban la competencia del Cártel de Sinaloa. Podrían incluso salir los nombres de todos aquellos que contribuyeron no solo a las dos fugas del Chapo de prisión, sino también quienes fueron los que con formaron la red de protección que le permitió estar al margen de la ley por tantos años y permitir que el grupo criminal que lideraba alcanzara el estatus del más peligroso e influyente del mundo. Habrá sin duda muchas repercusiones en México cuando inicie el juicio el próximo martes, muy probablemente la cloaca no se destape de inmediato pero sé que muchas cosas serán veladas en los meses posteriores no solo por el Chapo, sino por la serie de testigos que forman parte de la estrategia para condenar a Joaquín Guzmán Loera. Ya veo a muchos poniendo sus barbas a remojar… lo dicho viene la temporada en la que el juicio tal vez más caro en la historia de Estados Unidos, tendrá ecos insospechados en México y sabremos si en verdad en el país se combatirá la corrupción o solo será un discurso frente a la realidad innegable del poder corruptor del crimen organizado.

miguel.puertolas@milenio.com

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