• Regístrate
Estás leyendo: Sana distancia entre Morena y Presidencia
Comparte esta noticia
Sábado , 20.04.2019 / 11:27 Hoy

Contracorriente

Sana distancia entre Morena y Presidencia

Maite Azuela

Escuchar audio
Publicidad
Publicidad

Nadie podría regatear el impacto que las conferencias de prensa del presidente Andrés Manuel López Obrador generan en la definición no solo de la agenda mediática, sino de la conversación pública. Por eso se hace apetecible que sean dotadas más de temas de política de Estado que de política de partido. Si se han rebasado ya los 100 días de estreno del nuevo gobierno, va siendo momento de que se establezcan referentes diferenciados entre los objetivos de Morena y los compromisos del Poder Ejecutivo.

Dos de las notas más dinámicas en términos de reproducción y debate de las últimas conferencias mañaneras están sostenidas en temas de competencia electoral. Por un lado, está la firma de un compromiso de no reelección como reacción a la propuesta de hacer, en la elección intermedia de 2021, una consulta ciudadana sobre la permanencia del presidente electo. Por otro lado, se había anunciado que el gobierno federal presentaría una denuncia por desvío de recursos públicos para una campaña negra que intentó difundirse contra López Obrador. ¿Son estas las prioridades de un presidente? ¿Amerita la coyuntura política que sea el propio Presidente el vocero de una agenda electoral en puerta? Definitivamente no. Independientemente del desgaste al que se somete la figura presidencial, las prioridades de la agenda nacional deberían ser visibilizadas con mayor asertividad.

Si los compromisos para la lucha anticorrupción se irán cubriendo durante el sexenio, la urgencia de una estrategia integral contra la impunidad es ineludible, en contraste con la exhibición de casos como la campaña negra que, sin duda requieren investigación, pero que en estos momentos se ven pequeños junto a pendientes como Odebrecht, César Duarte y OHL, por poner solo unos ejemplos.

El tema de la justicia transicional ha sido totalmente abandonado. Los diálogos con víctimas que se iniciaron en el periodo de transición no han sido retomados ni se ha dado seguimiento a los compromisos establecidos. ¿No es ya momento de hablar de la estrategia, el presupuesto y la institucionalización para búsqueda de desaparecidos? ¿Cuánto tiempo tomará la difusión de la propuesta de estrategia de seguridad con la que se pretenda accionar la Guardia Nacional? ¿Pasarán 100 días más para que los derechos humanos sean colocados como uno de los ejes de contraste con las anteriores administraciones? ¿Se trazará una ruta sostenible para la memoria y la reparación del daño de los cientos de miles de víctimas de la violencia?

Ojalá en esta prisa por dar resultados se redefina una ruta de marcada diferenciación entre el partido y el ejercicio del poder. Si no hay interés en emular al partido hegemónico que desbancaron en las urnas, continuar con el posicionamiento electoral por encima de las prioridades de Estado desdibujará la razón de su avasallador triunfo en 2018.

Morena, como cualquier partido político, tiene aspiraciones legítimas de fortalecer mayorías y para ello debe limitarse a hacer uso de las prerrogativas y espacios mediáticos a los que el partido tiene acceso. El Poder Ejecutivo, en cambio, habrá de concentrarse en las urgentes políticas públicas de transformación que el país requiere.

@maiteazuela

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.