• Regístrate
Estás leyendo: Revocación de mandato
Comparte esta noticia
Viernes , 26.04.2019 / 00:52 Hoy

Columna de Julio Valera

Revocación de mandato

Julio Valera

Publicidad
Publicidad

En anteriores ocasiones he aprovechado este espacio para hablar sobre las reformas constitucionales, como es el caso de la Guardia Nacional y de la prisión preventiva oficiosa. Hoy quiero reflexionar sobre el proyecto de reforma constitucional en materia de consulta popular y de revocación de mandato, aprobado por la Cámara de Diputados el pasado 14 de marzo.

Uno de los cambios que propone esta reforma es reducir el porcentaje de firmas necesarias para que la ciudadanía pueda solicitar una consulta popular. El porcentaje disminuyó del dos por ciento al uno por ciento de la lista nominal. Hoy en día, esto representa que de un millón setecientas mil firmas requeridas, se baje a aproximadamente 866 mil.

Asimismo, se aprobó que los resultados de las consultas populares serán vinculatorios para los poderes Ejecutivo, Legislativo y autoridades competentes, cuando la participación total en éstas sea de, por lo menos, 25 por ciento de los ciudadanos en la lista nominal. Anteriormente, el porcentaje necesario era del 40 por ciento.

Pero las modificaciones más importantes en este proyecto son las referidas a la figura de revocación de mandato. La revocación de mandato es un método de democracia directa mediante el cual la ciudadanía puede remover a un funcionario, en este caso el presidente en funciones.

El proyecto establece que el proceso de revocación de mandato del presidente de la República puede ser convocado por: el propio Ejecutivo, el 33 por ciento de los integrantes de cualquiera de las cámaras del Legislativo, o por el equivalente al tres por ciento de los inscritos en la lista nominal.

Además, se estipula que la votación sobre la revocación de mandato se realizará el mismo día de la jornada electoral en la que se elegirán a las y los diputados federales y que ésta será vinculante cuando participe, al menos, el 40 por ciento del electorado y exista una mayoría absoluta.

Se faculta al INE para organizar los procesos de revocación de mandato y al Tribunal Electoral del Poder judicial para resolver las impugnaciones sobre el tema.

Finalmente, también se estableció la posibilidad para que en las constituciones de los estados pueda establecerse el proceso de revocación de mandato del gobernador de la entidad.

Estas modificaciones han causado polémica debido a que hay muchos analistas y políticos que se han expresado en contra de la figura de revocación de mandato, debido a que señalan que puede ser un antecedente de la reelección del Ejecutivo. No obstante, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó una carta con la que se comprometió a no buscar la reelección.

Al generar mecanismos de rendición de cuentas para los funcionarios se generan alicientes para el buen desempeño de las funciones públicas, fortaleciendo así nuestra democracia. Sin embargo, el hecho de que la consulta para la revocación de mandato se lleve a cabo el mismo día de las elecciones intermedias donde se eligen a los diputados federales, hace posible que la popularidad del presidente beneficie a los candidatos de su partido.

En respuesta a esta situación, una de las propuestas que se ha hecho es que la figura se establezca en la ley, pero que no inicie en 2021 sino hasta el próximo periodo presidencial.

¿Qué sigue? Ya fue turnado el dictamen a la Cámara de Senadores; sin embargo, el proceso se detuvo ahí debido a que es necesario alcanzar dos terceras partes de los senadores para su aprobación y, por el momento, ese número no se ha alcanzado debido a la oposición creada por el bloque del PRI, PAN, MC y PRD.

Esta situación es positiva ya que permitirá que sean escuchadas todas las voces y propuestas que emanen de la oposición. Sería deseable que, así como ocurrió con el tema de la Guardia Nacional, se discuta a fondo el tema y se llegue al mejor acuerdo posible. Este diálogo permitió que la reforma se aprobara por unanimidad en la Cámara de Senadores. De cualquier forma, en caso de alcanzar la mayoría calificada para aprobar el dictamen, faltaría la aprobación en la mayoría de las legislaturas estatales.

Analizaremos muy puntualmente el tema para conciliar las ventajas y los inconvenientes de esta reforma. Como diputado local, mi tarea principal será identificar qué tan idóneo resultan estos mecanismos para la realidad que vivimos las y los hidalguenses. Podemos contar con una herramienta que fortalezca nuestra democracia y que incentive a funcionarios a tener un buen desempeño, pero no aprobaremos una simulación que, en la práctica, permita imponer la voluntad de algún grupo político.

twitter: @jvalerapiedras

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.