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Ojo por ojo

Claudia Sheinbaum con AMLO

Álvaro Cueva

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Claudia Sheinbaum no canta nada mal las rancheras en materia de comunicación.

Es como un Andrés Manuel López Obrador en potencia, pero con dos ventajas fundamentales: es más joven y es mujer.

Esto la acerca a más y mejores sectores de la sociedad y le permite proyectar mayor dinamismo y carácter, construir un personaje como no existe otro en el contexto de los gobernadores mexicanos.

Las multitudes la ven y la respetan, la escuchan, le creen y ella es capaz lo mismo de tomar decisiones de alto carácter, como acabar con los granaderos, que de provocar escándalos como el de las ventanas blindadas de su oficina.

Es la primera vez, desde que se fue el PRI de la capital del país, que vemos una perfecta concordancia entre lo que hace la Presidencia y lo que hace la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México.

López Obrador abre Los Pinos y la señora Sheinbaum el Palacio del Ayuntamiento. Andrés Manuel voltea a ver a los indígenas y Claudia propone un proyecto equivalente.

Se acabaron los desplantes de otras autoridades o que la Presidencia quiera, por ejemplo, levantar un monumento y que el gobierno chilango le diga que no.

Va a ser muy interesante para las nuevas generaciones conocer una relación tan armoniosa entre ambas partes, pero va a ser todavía más revelador lo que ocurra con la memoria colectiva.

Si bien la capital del país no era un lugar perfecto, en muchos sentidos era una excepción respecto a lo que sucedía y sucede en otras partes de México.

No sé si a usted le pasó lo mismo, pero yo escuchaba el discurso de toma de posesión de Claudia Sheinbaum y de repente sentía que Ciudad de México entre el PRI y Morena había sido el peor de los infiernos.

La señora nos habló de unos fraudes electorales espantosos y, perdón, yo no sabía que Miguel Ángel Mancera y Marcelo Ebrard no habían ganado legítimamente sus posesiones.

Qué miedo que una criatura tan fraudulenta como Mancera esté en el Senado y, peor tantito, qué pánico que el señor Ebrard, con semejante currículum, esté en Relaciones Exteriores.

E igual se habló de una represión policiaca que yo no sabía que existía a esos niveles.

Me la paso viendo videos donde los ciudadanos insultan, agarran a golpes y hasta atropellan a nuestros agentes y ahora resulta que esos hombres y que esas mujeres nos tenían temblando de pavor de tanto que nos golpeaban con sus armas y sus escudos.

Lo más tremendo fue lo de la gente LGBTTTI. Yo, que constantemente recibo amigos de esta comunidad de otras partes del país que vienen a Ciudad de México buscando refugio y respeto, ahora resulta que se la pasaban pésimo.

A esto me refiero cuando le digo que Claudia Sheinbaum no canta nada mal las rancheras en materia de comunicación política.

La señora es excelente en todos y cada uno de sus discursos, el personaje que se está inventando tiene un poder gigantesco y es capaz de convencer, con una frase, a cualquiera.

Pero sí debería despegarse un poco de las acciones y del tono de Andrés Manuel López Obrador, crear su propia historia.

Sus antecedentes y los de la capital del país son otros y si a esto le sumamos que es joven y que es mujer, lo que ella le podría aportar a la cuarta transformación sería increíble. ¿O usted qué opina?



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