Movilidad en el Estado de México, un círculo vicioso

La funesta política pública en los municipios del Estado de México es en gran parte responsable del creciente problema de movilidad en toda la metrópoli, incluyendo la Ciudad de México. 
Una ciudad de 20 millones de habitantes no puede contar con dos políticas de movilidad distintas.
Una ciudad de 20 millones de habitantes no puede contar con dos políticas de movilidad distintas. (Víctor Solís)

Ciudad de México

La baja oferta obliga a que la mayor parte de la población utilice el transporte público concesionado —peseros, combis, vans, etcétera— (46% de los viajes al trabajo) que es caro, de mala calidad y hasta peligroso. Las cifras son elocuentes por sí mismas: sus tarifas son mayores que las de la Ciudad de México (ocho pesos vs. cinco pesos la mínima); 91.2% de los mexiquenses lo considera inseguro; 31% de los que sufrieron algún delito (como asaltos o violencia sexual) lo han dejado de utilizar, y 15% de sus usuarios realizan viajes de entre una y dos horas en un solo trayecto, es decir, alcanzando hasta cuatro horas en viajes al día. Todo un purgatorio.

Lee el texto completo aquí.