Imagen de Juan

En su compañía tuve siempre la sensación de que habitábamos la atmósfera en que ambulaban sus personajes, por más que la mayor parte de las veces platicáramos en un departamento.
Imagen de Juan
Imagen de Juan (David Peón)

Ciudad de México

Un día viajamos juntos Juan y yo solamente en su Rambler American amarillo. Enfilamos al comienzo de la jornada por la avenida Revolución hacia el sur. Detenidos en una esquina por la luz roja, Juan sujetó bien el volante y miró de frente moviendo la cabeza. ¿Verdad que esta es la avenida más fea del mundo? En Ozumba Juan leía e, imagino, escribía. Leía mucho, libros que elegía muy bien, muy razonadamente. En aquellas fechas se concentraba en la historia de México. Oiga —me dijo una mañana—, ¿por qué no le dice a Salvador que le cambio su biblioteca? Él tiene muchas cosas buenas de historia y yo de literatura. Dígale que los dos ganamos. Mi padre sonrió cuando seriamente le expuse el ofrecimiento en la noche mientras cenábamos. Qué le digo. Dile que a mí también ahora me interesa más la historia.

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JOS