ENTREVISTA | POR DARINEL BECERRA

Luis Fernández Cid Embajador de España en México

México y España restablecieron relaciones diplomáticas un 28 de marzo, el embajador español Luis Fernández-Cid cuenta cómo esta amistad llega a 2017.

40 años de una próspera relación bilateral

Luis Fernández-Cid fue nombrado embajador de España en México el 8 de noviembre de 2013 y presentó las cartas credenciales ante el presidente de México, Enrique Peña Nieto, el 14 de febrero de 2014.
Luis Fernández-Cid fue nombrado embajador de España en México el 8 de noviembre de 2013 y presentó las cartas credenciales ante el presidente de México, Enrique Peña Nieto, el 14 de febrero de 2014. (Octavio Hoyos)

El sitio que más disfruta el embajador de España en nuestro país, Luis Fernández-Cid, es el Zócalo de la Ciudad de México (CDMX). El embajador, que lleva más de tres años como representante de España en la República Mexicana, dice que es justo en el Zócalo capitalino donde se palpan y ven los 500 años de convivencia entre su país y México. 

“El Centro Histórico me parece un lujo absoluto de patrimonio cultural, es espectacular lo bien que está mantenido. Es un recorrido de la historia de México, con su gran presencia de arquitectura española, novohispana. México era la Nueva España”, dice. 

La moderna relación turística y empresarial es notoria desde que se abrieron los vuelos directos –en los 90–, entre México y España. Antes, con seis vuelos promedio a la semana, se tenía que pasar por Miami, Florida, para llegar a Madrid; o de México a España había que ir primero a Montreal, Canadá, y de allí a la CDMX.

Hoy, Iberia cuenta con tres vuelos con su gigantesco Airbus A340-600, con capacidad de 346 asientos, y Aeroméxico opera dos vuelos con sus flamantes y modernos Boeing 787-8 y 9 con capacidad de hasta 271 pasajeros. Hay una oferta para empresarios, diplomáticos, turistas y quién desee ir y venir entre España y México de más de 1,500 lugares cada 24 horas. 

El embajador comenta que la conmemoración se remite a 1977 cuando los cancilleres Santiago Roel y Marcelino Oreja, mexicano y español, respectivamente, intercambiaron notas verbales en París, hecho a partir del cual se impulsó de manera importante la relación entre México y España.

Hoy, el significado de estos 40 años ha dado resultados. “Los frutos son evidentes. Hemos calificado a la relación de estratégica, pero vamos más allá de esa relación. Es una asociación muy íntima en todos los niveles: institucional, económico y comercial, en el cultural, pero también, y muy importante, en el personal, es una continuidad que existe”, dice el embajador.

1,500 lugares disponibles en vuelos directos entre México y España cada 24 horas.
5,930 empresas de capital español existen en México.

Entre ambos países existe una figura de la que se habla muy poco. Es la cooperación bilateral parlamentaria. En julio de este año se celebró en Galicia, la decimoquinta Cumbre Bilateral Parlamentaria en la cual, representantes de ambas cámaras, se reunieron para poner en marcha la diplomacia parlamentaria. 

“A fin de cuentas nuestros parlamentos son una parte muy importante de la vida (de los países); los legisladores son los representantes de los ciudadanos y también en ese ámbito hay esa relación”, explica Fernández-Cid.


La empatía comercial

Así como hay una empatía gastronómica entre mexicanos y españoles, también la hay para las relaciones comerciales, cuyos resultados concretos “se ven todos los días”, comenta el embajador. Son más de 5,930 las empresas que hay en México con capital español. España continúa siendo el segundo inversionista en México “y lo seguirá siendo sin lugar a dudas”. Desde 1999 se han superado los 59,000 millones de dólares (mdd) de inversión acumulada.

Por su parte, México, es el sexto inversionista en España y el primero de América Latina. “Su stock acumulado de inversión supera los 22,000 millones de euros, cifra muy notable”. 

Un caso específico de la inversión española en nuestro país es el sector de las energías renovables. “En la energía convencional y en la renovable, México ha hecho una apuesta muy grande por las energías limpias y España tiene una gran experiencia. Nuestras empresas pueden aportar soluciones y productos que se encajan bien en este sector”. Otros mercados que destacan son el bancario y financiero. “La presencia de la banca española en México es de todos conocida”, dice el embajador. 

La iniciativa privada española también participa en los sectores de la construcción, de las comunicaciones, tecnologías de la información, aeroespacial, automotriz, medio ambiente (tratamiento de residuos), seguros e industria restaurantera y hotelera, por mencionar algunos.

Los retos de la relación comercial son mantenerse en el nivel actual e intensificarla, explica. “El intercambio comercial entre México y España fue, en 2015, de alrededor de 8 mmd, sin embargo, en 2016 se redujo un poco a 7.5 mdd con un superávit de la balanza (comercial) a favor de España que se explica esencialmente por la bajada en el precio del crudo, que en el caso de las exportaciones de México, tiene un peso importante”.

Luis Fernández-Cid aclara que cuando habla de intensificar la relación se refiere, por ejemplo, al caso de las exportaciones españolas a México, que en los primeros siete meses del año se han incrementado en 16%. Las exportaciones españolas en promedio han vendido al mundo un 10% más que el año pasado. 

En el caso de las exportaciones de México a España el incremento ha sido mucho mayor, resalta el embajador. “Ha sido un incremento de 48% donde el sector hidrocarburos tiene un peso importante, pero quiero creer que no es solo por los hidrocarburos, sino que es por una dinamización de ese intercambio económico”.

En cuanto a los inversionistas mexicanos en España destacan las actividades de Pemex, Cemex, Bimbo, Televisa, Grupo México, Sigma Alimentos, Alsea, Cinépolis, y Grupo ADO, por mencionar ejemplos.


Algunos sabores del negocio bilateral

En particular en el sector de alimentos, España es el principal proveedor de aceite de oliva para México. En la comercialización de vinos, España es el primer proveedor por facturación y el segundo por litros. “No podemos olvidar a la cerveza mexicana que se bebe en España —y en todo el mundo, por cierto—. Quizá no en millones de pesos o de euros (estas actividades) tengan un peso gigantesco en el intercambio comercial, lo que tienen es una presencia diaria en lo que estamos consumiendo”.

El embajador Luis Fernández-Cid también habló de los vinos mexicanos, y para romper la regla de los procedentes del Valle de Guadalupe como los más conocidos de México en el mundo, destacó como excelente los elaborados en el Bajío, en particular los producidos en el estado de Guanajuato, en Dolores Hidalgo.

“Hemos calificado a la relación de estratégica, pero vamos más allá de ese nombre. Es una asociación muy íntima en todos los niveles”.
Don Luis Fernández-Cid de las Alas Pumariño.

También la actividad turística es estratégica para ambos países. Explica el embajador que en el sector hotelero mexicano, en particular en la Riviera Maya, “65% de las camas son de la hotelería española”. Dice Luis Fernández-Cid que en 2015 recibieron 74.3 millones de turistas, y los siete primeros meses de este año ya han recibido 46.9 millones de visitantes de todo el mundo, lo que ubica a España como el tercer país más visitado del mundo y “estamos en vías de convertirnos en el segundo”.

Sobre México habla de que es el octavo país del mundo en captación de turistas, cuyos ingresos el año pasado superaron a los generados por los hidrocarburos petroleros, es decir, “es un sector muy pujante, en el cual ambos países podemos colaborar e intercambiar experiencias”.


TLC con UE

El acuerdo global México-Unión Europea (UE) se encuentra en la fase de modernización. España, como país miembro de la UE, lógicamente va en el grupo, “pero también como país hermanado de manera especial con México impulsamos y tenemos un interés prioritario en que se concluya de manera rápida y favorable esa modernización del acuerdo global”.

Han pasado más de quince años desde que entró en vigor, y “lo que estamos buscando es poner aceite en la maquinaria para que ruede lo más favorablemente posible”, añade.


Actos quijotescos en cultura y academia

Un acto quijotesco antepone sus ideales a su provecho o conveniencia y obra de forma desinteresada y comprometida en defensa de causas que considera justas. Así, las acciones culturales y académicas que se han propuesto ambos países dentro de su relación bilateral. El punto de los buenos resultados es tan alto que actividades como los intercambios académicos en niveles de licenciatura y posgrado, así como la espectacular y cada vez más lograda edición del Festival Internacional Cervantino (cuya 45 versión tendrá lugar del 11 al 29 de octubre) son hechos contundentes de un trabajo que, sin duda, trasciende los 40 años y se perpetúa varios siglos atrás. 

“Aunque es difícil obtener las cifras exactas, porque hay muchos estudiantes mexicanos también con la nacionalidad española, en 2015 había 4,000 estudiantes mexicanos en el sistema universitario español, y alrededor de 100 docentes e investigadores mexicanos también en España. Desde 2009 España ha convalidado  5,000 títulos universitarios superiores mexicanos al sistema español”, cuenta.

México también es sede del Centro Cultural de España (CCEMx), el más grande fuera de ese país, ubicado, justamente, en el centro de la CDMX, a espaldas de la Catedral Metropolitana, en un edificio que data del siglo XVI, que hoy representa una de las mejores fachadas del barroco popular mexicano. Como dato curioso, el edificio fue rescatado de la ruina cuando, en 2002, fue cedido por el Gobierno del Distrito Federal a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). 

Espejo de la relación cultural entre ambos países también es la anécdota compartida por el embajador, quien recientemente asistió a un concierto del icónico grupo español Mocedades, que cumple 40 años de vida artística. En la presentación se mezclaron las voces españolas con las de los mexicanos Aida Cuevas y José María Napoleón. Al parecer la mezcla, al igual que la diplomacia, los negocios, la comida y otras tradiciones, fue excelente, por lo menos a oídos del embajador.

Y para poner el punto final, vale la pena cerrar el tema cultural y académico con la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, cuya ciudad invitada es, justamente, Madrid, la capital española. 

Existe la probabilidad de que en los pasillos de la FIL se encuentren el embajador Luis Fernández-Cid y el célebre historiador francés Christian Duverger, autor que le regaló y autografió al embajador la novela El ancla de arena, cuya narración se adentra en la mítica figura del navegante que cambió al mundo, en particular a México y España, Cristóbal Colón. Esta es una reciente lectura del embajador.