TODO BEBÉ, pañales ecológicos

La empresa  tiene cuatro años en el mercado y los productos se compran sólo a través de una página web. Cuenta con distribuidoras en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán y la Ciudad de México. 
Valeria Torres Castillo/Todo bebé
Valeria Torres Castillo/Todo bebé

Ciudad de México

Ser madre a los 21 años fue para Valeria Torres Castillo una experiencia fuerte pero enriquecedora. Por una parte tuvo que interrumpir temporalmente sus estudios, pero por la otra, le permitió convertirse en emprendedora.

Al nacer su bebé, Valeria decidió no ponerle pañales desechables y utilizó los de tipo ecológico. Se convenció del beneficio tanto para su hija como para el medio ambiente que comenzó a ver la forma de hacerlos y venderlos por su cuenta.

Recurrió a instituciones bancarias y financieras para solicitar crédito y poner el taller en Chiapas donde realizan parte de la producción de los pañales tanto para bebés como para adultos, así como otros productos ecológicos como toallas femeninas y protectores de lactancia.

Otra parte de la producción se realiza en una fábrica de Estados Unidos donde se maquilan los productos debido a que la maquinaria es muy cara y Valeria aún no la puede comprar.

Su empresaTodo Bebé Pañales Ecológicos tiene ya cuatro años en el mercado y los productos se compran sólo a través de una página web. Cuenta con cinco distribuidoras en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán y la Ciudad de México. Cuando Valeria se embarazó aún estudiaba la carrera de Ingeniería en Gestión Empresarial y tuvo que enfrentar varias situaciones, entre ellas el tabú que dicta que una mujer que va a tener un hijo debe dedicarse a la familia.

En su caso, varias personas apostaban porque dejaría sus estudios. Sin embargo, esta joven se sobrepuso a la situación y después de un breve lapso no sólo terminó su carrera sino que hizo su tesis sobre los productos ecológicos que hoy promueve. Además de tener su propio negocio.

“Mi hija es mi motor”, dice orgullosa de su pequeña de tres años de edad, “si no me hubiera embarazado a mitad de la escuela no me hubiera titulado con este proyecto  y estoy muy feliz”.  

“Yo quisiera tratar de ser un ejemplo de las mujeres, de las madres, que no se queden ahí, que sigan adelante, que no hay obstáculos. Sobre todo que vean en algo negativo una oportunidad”, dice esta joven emprendedora.

Por lo pronto, Valeria aspira a poder comprar la maquinaria que requiere para producir en México los pañales ecológicos, pero sobre todo quiere seguir contribuyendo a mejorar la vida de muchas personas y del medio ambiente.  “Creo que eso es ser emprendedor, que trates  de ayudar, de contribuir y que sea un impacto lo que tenga tu producto”, señala.

REPL