Hablar con los dioses

Mildred y David buscan dar a conocer un producto cien por ciento chiapaneco, de origen místico y artesanal, utilizado tradicionalmente por los altos chamanes  para curar y hablar con los dioses.
David Armendáriz Lessieur/Poxmyl
David Armendáriz Lessieur/Poxmyl

Ciudad de México

Poxmyl  es una empresa involucrada en la elaboración y comercialización de un licor combinado con frutas, basado en el Pox, bebida tradicional consumida por las comunidades totziles y tzeltales de los Altos de Chiapas,  que  busca conquistar a las nuevas generaciones y mejorar su posición en el país, asegura David Armendáriz Lessieur, director de finanzas, quien junto a Mildred Sánchez encargada de las relaciones públicas, fundó hace dos años este negocio.  

El  producto que elabora Poxmyl es un aguardiente de maíz con diferentes grados de alcohol, combinado con fresa y frambuesa orgánicas, no lleva aditivos y se deja fermentar naturalmente para que no tenga efectos secundarios.

David y Mildred trabajan con algunos productores del aguardiente quienes elaboran el licor de acuerdo a las características organolépticas que le dan sabor, consistencia y aroma adecuados a las normas de salud que exige COFEPRIS, para ser envasado.  

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"Por tradición -explica David- el Pox es místico y artesanal, significa agua curativa y los altos chamanes o sacerdotes lo utilizan para curar y conectarse con los dioses".

Poxmyl apoya a más de 12 familias entre productores del licor, de las frutas y los textiles, ya que cada botella viene acompañada de una pulsera hecha por artesanas. David confiesa que ha sido un poco difícil convencerlos de algunas cosas, pues sus costumbres están muy arraigadas, pero que, poco a poco, lo van logrando. 

La historia de este emprendimiento, cuenta David, empezó cuando Mildred formó parte de un programa de empoderamiento de la mujer, organizado por el Tecnológico de Monterrey. Ella tenía que presentar un proyecto y, como su familia se dedicaba a la elaboración de Pox, decidió hacer uno con fresa, le puso una etiqueta y lo presentó. Luego, Poxmyl recibió capital semilla con el que pudo empezar.

“No ha sido fácil pero la empresa ha avanzado”. Están por constituirse formalmente y ya han recibido propuestas de algunos comercializadores para distribuir el producto. Actualmente la producción es de  600 litros mensuales que venden en restaurantes y hoteles de San Cristóbal, de la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Cancún. Además están  incursionando en el terreno de la cerveza artesanal, y ya han producido la primera etiqueta: La Religiosa.

David espera que muy pronto el Pox ingrese al catálogo de las bebidas tradicionales de México. 

REPL