KEBABS EL SORDO, chef del camino

Food truck que ofrece falafel y shawarma con una receta propia. 
Humberto Guevara Sordo
Humberto Guevara Sordo

Ciudad de México

Arrancar un food truck  para vender comida en la calle, no empieza con girar la llave. El concepto se ha probado, durante años, en ciudades de Estados Unidos y Europa. En México empezó a tener auge hace poco tiempo.

KEBABS EL SORDO, fue inaugurado en mayo de 2013, un food truck que llama la atención por su peculiar logo, un hombre y un techo que cuida a sus clientes.

Pero, el plus, dicen algunas crónicas en la red, “es el buen humor de todo el personal”. Quienes, por cierto, no hacen honor al nombre del negocio, pues siempre escuchan atentos a los clientes.

Humberto Guevara es el creador EL SORDO. Este joven emprendedor, probó los kebabs en un viaje que hizo a Europa. A su regreso a México, estudió la carrera de gastronomía y su tesis, precisamente, fue sobre el tema. Así nace la idea de su negocio. Se propuso preparar los kebabs con una receta propia. Hizo muchos intentos para marinar la carne y quedar satisfecho.

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El menú también ofrece falafel y shawarma con carne de res, pollo o cerdo, un tanto “tropicalizada, según Humberto, pues llevan chiles toreados y queso gouda que combina perfecto con el humos y el jocoque”.  

Con una inversión inicial de 300 mil pesos, este food truck salió a las calles de la Ciudad de México para conquistar el paladar de los citadinos. Sin embargo, advierte Humberto, este negocio no sólo se trata solamente de ofrecer un rico menú que circula en un atractivo camión, hay  que hacer un estudio de mercado para definir a las personas que vas a llegar. Montar un lugar de producción. Él lo tiene en su casa. Contar con  tarjas, almacén, refrigerador, entre otras herramientas y, hacer compras, publicidad, hasta  hacerle de mecánico, de plomero, electricista. “Te vuelves un todólogo”.

Después de tres años de estacionarse aquí y allá, EL SORDO logró saciar el apetito de muchos y consolidar el negocio. En sus mejores días llega a vender hasta cincuenta platillos, mientras que en eventos la cifra puede llegar a ochocientos. 

¿Qué espera este chef de los caminos? “crecer, hasta tener una flotilla de food trucks”.

REPL