Secreto bien guardado

Los chocolates que ella y su esposo elaboran tienen su origen en recetas de familia, que han sabido modernizar sin que pierdan su esencia, sabor y calidad para ofrecer una experiencia inolvidable. 
Gabriela Soto González/Venus Chocolates
Gabriela Soto González/Venus Chocolates

Ciudad de México

Venus es la diosa romana relacionada con el amor y la felicidad. Nada más preciso y conveniente para el nombre que Gabriela Soto González le dio a la empresa de chocolates que dirigen ella y su esposo Manuel Rothenhausler, en Tijuana.

Venus Chocolates es una empresa de origen familiar, comprometida con la calidad pues, no sólo utiliza el mejor chocolate, sino que sus procesos  son artesanales, “libres de conservadores y sabores artificiales o aditivos para crear texturas o acabados. Cada producto es hecho y decorado a mano, con la más extrema limpieza, temperatura y presentación” afirma Gabriela quien, siendo muy niña,  partió del Distrito Federal (hoy Ciudad de México) para radicar en Tijuana, con su familia.

Gabriela considera “una propuesta interesante y toda una experiencia de sabor, las 60 diferentes clases de trufas con licores que ofrece Venus.

Kahlúa, Frangelico, Jack Daniels, Licor del 43, son sólo algunos de estos sabores que le han dado fama a la chocolatería y abierto diferentes espacios en el mundo del vino en Valle de Guadalupe, en Ensenada. Algunos ejemplos, como los eventos experimentales de maridajes entre vino y chocolate que, cada mes se realizan en The Kitchen Project de Josué Castro”.

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Además, elaboran una línea exclusiva de trufas con vinos de La Cetto, de venta sólo en las cavas-boutique de esta vitivinícola. Por otro lado, cada fin de semana, en las catas que se realizan en el desarrollo turístico Vinos El Cielo, elaboran un chocolate especial para cada vino. Por último, con el Huerto de Doña Lupe, han empezado a incursionar con sabores mas aventurados como la trufa de chile habanero.

Venus Chocolates, también realizan servicios de eventos e impulsan el consumo y la economía local de los mejores productos artesanales de la región.

Para Gabriela ha sido muy gratificando el largo trayecto recorrido de la mano de Venus. No siempre fácil pues empezó con poco capital, pero si gratificante. Asegura que su filosofía es  “trabajar duro y amar lo que hace y siempre buscar la novedad, pero sin perder calidad y esencia”.     

Este año Venus Chocolates  cumplirá 13 años de brindar experiencias inolvidables y, como la diosa Venus que le da nombre, de brindar amor y felicidad al compartir un secreto familiar, tan bien guardado.


 REPL