Cuidando el agua con tecnología mexicana

El objetivo de Aqualit es lograr que las empresas tomen conciencia y control sobre las descargas de agua residual y garanticen la seguridad de los ecosistemas y las personas.
Néstor Cabrera/ Aqualit
Néstor Cabrera/ Aqualit

Ciudad de México

Todo comenzó con una petición del Consejo Consultivo del Agua al Centro de Innovación iLab, ¿la problemática? quitar el arsénico de los cuerpos de agua, ¿los encargados de solucionarlo? Néstor Cabrera, licenciado en negocios internacionales; Andrea Cervantes, ingeniera en innovación y Antonio Águila, responsable del desarrollo tecnológico.

Este trío de jóvenes talentosos se conoció en Xalapa, Veracruz durante el bootcamp de iLab, bastaron sólo 4 meses para convertirse en socios y proponer una solución que los llevó a investigar a fondo el problema y fundar su propia empresa: Aqualit.

“Mientras investigábamos nos dimos cuenta que hay empresas que no están tratando el agua residual, por ese motivo tenemos el 70 por ciento de los cuerpos de agua contaminados”, explica Néstor, director financiero de la empresa.

En respuesta crearon un dispositivo que se instala en los sistemas de descarga de agua residual de las empresas y realiza en tiempo real un análisis a través de electroquímica para determinar la concentración de metales pesados.

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“El problema del agua es muy importante, hay muchas empresas que dan por hecho que es un recurso ilimitado, pero no es así, lo tenemos que cuidar y garantizar que cumple con la normatividad establecida que no podrá en riesgo nuestra salud, ni la de los ecosistemas”.

A diferencia de los laboratorios tradicionales que entregan un reporte de la calidad del líquido vital cada tres meses, Aqualit hace un monitoreo constante que permiten actuar rápidamente ante irregularidades y tomar mejores decisiones en el sector industrial.

“Queremos que las personas se vean beneficiadas con agua limpia y no tengan que preocuparse de que tengan metales pesados y les causen problemas cardiovasculares o neuronales”, agrega Néstor.

Aqualit saldrá el mercado con un prototipo final en agosto de 2018, pero ya ha sido probado en industrias del sector minero que utiliza metales pesados dentro sus aguas residuales y en la industria textil, una de las más contaminantes.

Por ahora están enfocando esfuerzos en 8 estados que abarcan el 80 por ciento de generación de descargas de aguas residuales: Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Sonora, Nayarit, Jalisco, Guerrero y Veracruz, que tiene el 50 por ciento de descarga residual y donde planean arrancar el proyecto para expandirse a otras ciudades.

El objetivo de Aqualit es lograr que las empresas tengan conciencia del impacto que genera el mal manejo de las descargas de aguas residuales.

Para Néstor, emprender en un proyecto de impacto socioambiental es de suma importancia en un país que debería tener como prioridad proteger las aguas nacionales y a los ciudadanos que hacen uso de ella.

“Al emprendes siempre habrá gente que diga que tu idea no funciona, pero cuando realmente crees en tu proyecto debes recuperarte de los comentarios negativos y perseguirlo hasta verlo materializado. Para mí las principales características que un emprendedor necesita son la resiliencia y la perseverancia”, finaliza el emprendedor.

REPL