Acusan de negligencia a PwC en colapso bancario

Una jueza señala la responsabilidad del gigante de asesoría financiera por no evitar una de las mayores caídas en Estados Unidos.
Las oficinas de PriceWaterhouseCoopers en Washington.
Las oficinas de PriceWaterhouseCoopers en Washington. (Mike Stone/Reuters)

Nueva York

PwC debería haber hecho más para evitar uno de los mayores colapsos bancarios en la historia de Estados Unidos, de acuerdo con la decisión de una juez federal estadunidense, al final de un caso que arroja nueva luz sobre la responsabilidad de los auditores para detectar fraudes.

La segunda firma de servicios profesionales más grande del mundo por ingresos anuales fue acusada de no detectar una conspiración multimillonaria entre los ejecutivos de Taylor, Bean & Whitaker (TBW), una extinta firma hipotecaria, y sus contrapartes de Colonial Bank, una institución de crédito con sede en Alabama que suministró préstamos a TBW.

Cuando Colonial se derrumbó, en agosto de 2009, hubo un costo de 2 mil 800 millones de dólares para la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, por su sigla en inglés), que demandó a PwC. Durante años la firma le otorgó a la matriz del banco, Colonial BancGroup, una auditoría limpia antes de que se descubriera que grandes porciones de los préstamos de Colonial a TWB se garantizaron con activos que no existían.

PwC argumentó —y la jueza estuvo de acuerdo— que una determinada pandilla de defraudadores la engañó. Lee Farkas, fundador y presidente de TBW, que gastó millones de dólares para comprar un avión privado, casas de vacaciones y coches antiguos, fue a prisión en 2011 con una sentencia de 30 años. Se condenó a varios altos ejecutivos más de TBW y Colonial a largas condenas en prisión por el papel que desempeñaron en la estafa de siete años de duración que alcanzó un monto de 2 mil 300 millones de dólares.

Pero PwC no hizo lo suficiente, escribió Barbara Jacobs Rothstein, jueza de distrito de Estados Unidos, en la decisión que emitió la semana pasada. Citó estándares profesionales, dijo que la firma no realizó las revisiones adecuadas para determinar que los estados financieros de Colonial se expusieran de manera adecuada.

Ahora la jueza va a considerar de manera separada si deben imponerse daños a PwC, y por cuánto. En un documento preliminar al juicio se asignó una cifra hasta de 2 mil 100 millones de dólares.

En un comunicado, PwC señaló que la jueza rechazó cuatro de las cinco principales demandas que hicieron la FDIC y Colonial, y que varios empleados del banco “interfirieron de manera activa y significativa” con su auditoría.

“PriceWaterhouseCoopers espera con ansias la fase de daños en la que la FDIC llevará la carga de las pruebas sobre lo que queda de su inflada demanda por daños y perjuicios”, dijo.

La demanda que presentó la FDIC es una de una serie de acciones de alto perfil que surgen de la crisis financiera y su periodo posterior, que puso en el banquillo a los auditores.

El veredicto se produce más de un año después de que PwC llegó a un arreglo de 5 mil 500 millones de dólares en un caso que presentó en su contra el fideicomisario en bancarrota de TBW, la mayor demanda por negligencia contable en la historia que va a juicio. La decisión para llegar a un arreglo —por un monto confidencial— se produjo a cuatro semanas de que comenzaron los procedimientos en el tribunal estatal en Miami.

En marzo del año pasado, PwC llegó a un arreglo sobre una demanda de mala práctica de 3 mil millones de dólares con el administrador de su antiguo cliente MF Global, un corretaje de futuros que fue a la quiebra, a mitad de una disputa judicial de alto perfil en Nueva York.

Se le pidió a un jurado que tomara la decisión acerca de si PwC cometió errores críticos, entre ellos aprobar el tratamiento contable que le permitió que MF Global acumulara miles de millones de dólares de bonos de gobiernos europeos sin reconocerlos en su balance general.

Jim Peterson, ex socio de Arthur Andersen y ahora escritor, dijo que los casos ponen de manifiesto la fragilidad del modelo de asociación global de los servicios profesionales, según el cual una serie de firmas opera de una manera más o menos independiente, con reservas limitadas para llegar a arreglos en las demandas judiciales.

“Sin embargo, aparece la fase de daños, las demandas aquí están dentro de la tolerancia de PwC sobre la base del peor escenario”, dijo. “Colonial podría darse el lujo de que se llevara a cabo todo el juicio, mientras que básicamente los obligaron a llegar a arreglos tempranos, ya que su exposición máxima superó sus recursos”.

Colonial ocupaba el lugar 25 entre los bancos más grandes por activos cuando se fue a quiebra, y se ubicó en el sexto mayor derrumbe en la historia. Washington Mutual se encuentra en la cima de la lista, con 307 mil millones de dólares.

PwC obtuvo ingresos por 37 mil 700 millones de dólares en el año hasta junio, lo que lo ubica ligeramente por detrás de Deloitte, que obtuvo un monto de 38 mil 800 millones de dólares en el año hasta mayo.