Estado fallido

Oprah sí piensa en la presidencia

Por supuesto que todos lo pensamos de vez en vez y hasta Seth Meyers hizo un chiste durante la ceremonia de los Globos de Oro, donde quedaba claro que lo único que podría salvarlos de todos los males sería que la conductora y empresaria ocupara la Casa Blanca en tres años.

Sería hermoso, ¿no? Pero hasta ahora, cada vez que alguien le preguntaba al respecto, ella respetuosamente decía que no tenía interés en semejante cargo. ¿Qué cambió? No el hecho de que Donald Trump también viene del mundo televisivo empresarial, sino el hecho de las cosas que está haciendo con todo ello. Incluyendo tratar de destruir hasta el último ápice del legado de Barack Obama, presidente para el que Oprah trabajó incansablemente para su candidatura.

En el contexto de Times up, movimiento que surgió a partir de las revelaciones sobre el abuso sexual e impunidad por parte del productor Harvey Weinstein contra las mujeres y la cantidad de casos que se dieron a continuación fueron como una avalancha que sin duda alguna provocará un cambio social. Uno, que Oprah en su discurso, de manera muy inteligente y conmovedora logró ligar a las heroínas contra la segregación y el racismo. Uno que, sin la menor duda, la sostiene en la cumbre de las personas más respetadas y admiradas del mundo.

Ahora, lo interesante. A la mañana siguiente, dándole una vuelta a todos los noticiarios matutinos en Estados Unidos, la gran mayoría de ellos encontró analistas y hasta personas cercanas a la conductora que dijeron que era una verdadera posibilidad de que ella ahora sí estaría considerando ir por el puesto, por el partido Demócrata, por supuesto.

Es un discurso muy, pero muy de Hollywood, el que irónicamente los ocupantes de la industria del entretenimiento perdieron ante uno de los muy pocos radicales del lado contrario (claro, Trump ha sido Demócrata, independiente y ahora Republicano). Pero hay algo que Oprah sí ha logrado y que él no. Ser consistente. Y ser admirada y querida por ambos lados de la moneda. Y aunque no se dedica a ello, sabe y ha hecho más de política que Trump.

Sí, no solo es un deseo de muchos, es una posibilidad siendo seriamente considerada, ya que sería difícil encontrar a alguien más inteligente y querida para volver a poner a trabajar el Efecto péndulo, que tan bien le funcionó a Trump y hacer un cambio de 180 grados.

Ahora falta ver si ella piensa que su legado está completo así, o sí realmente va por la carrera más grande de todas. No podemos olvidar, a fin de cuentas, que en los 80 su talk show, mientras no era precisamente nivel Laura Bozzo, sí se iba con algunos temas sociales un tanto escabrosos. Ella inventó ese formato para que muchos otros llegaran a arruinarlo después.

Entonces ella se sublevó y lo convirtió en otra cosa. En inspiración.

En la clara historia de que cualquiera puede lograr lo que sea, sin haber nacido con el privilegio que algunos tienen solo por haber nacido hombres blancos en un país de inmigrantes. ¿Se la aventará?

Muchos analistas políticos serios están seguros que en los Globos de Oro vimos el discurso de inicio de precampaña.

¡Que alguien me explique!

Así como somos en México, ¿se les ocurre alguien de la tv o el entretenimiento o incluso del periodismo, que tenga el cariño y respeto de las masas como Oprah? ¿Alguien quién realmente podría aspirar a más que una primera dama?

Twitter: @SusanaMoscatel