Estado fallido

Julión Álvarez: el control de daños

No sabemos si Julión Álvarez es culpable o inocente de los cargos que le imputa el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Secretaría de Hacienda, aquí en México. Ah, pero qué ganas de creer en él después de que se presentó ayer ante los medios, solo (sin abogados a su lado) a la buena, sencillo y respondiendo preguntas complejas de manera simple con una actitud que gritaba a todas leguas, “el que nada debe, nada teme”.

Resulta irónico que un hombre con millones de seguidores haya logrado capturar la curiosidad de millones más por su manera de manejar semejante crisis como la que está viviendo. No es cualquier día que se te echan encima el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Hacienda y la DEA.

Pero dándole la bienvenida a cualquier auditoría y hasta riendo de manera natural, no cínica, el oriundo de Chiapas consiguió que muchos que ya lo habían condenado en su cabeza al menos escucharán los puntos principales que repitió una y otra vez, quizá hasta a modo de cantinfleo, pero con una muy efectiva manera de transmitir su mensaje: “Me va demasiado bien para necesitar socios”. “Sí conocía al señor, pero solo como empresario”. “Vengan a auditarme, nada qué esconder”. “No sé si me congelaron mis cuentas en México” y “No anden persiguiendo a mi familia, por favor”.

Ya vendrá la parte legal y eso será complejo para el cantante, pero por ahora, en su aparición ante los medios, el día de ayer nos dejó ligeramente patidifusos.

¿El tipo es un genio? o ¿Es verdaderamente tonto? En lo personal mi sensación fue estar viendo a una especie de Forrest Gump musical mexicano. Metido hasta lo más profundo de un fango que puede pertenecerle o no, pero negándose a resbalar y caminando como si nada. Eso para el personaje público es invaluable.

No cabe la menor duda de que suele ser estrategia de aquellos encargados de todo lo fiscal en los gobiernos que descubrir el nombre de famosos respecto a sus golpes maestros los vuelven mucho más mediáticos.

Y sí, no olvidemos que esta es la Secretaría del Tesoro de Trump (aunque la investigación llevaba mucho tiempo más), pero por ahora, salvo nuevas revelaciones y pendientes del manejo legal de la situación debo decir que la aparente torpeza y sencillez con la que se manejó Julión fue lo mejor que pudo haber hecho en este momento por sí mismo.

Hasta ganas me dan de desear que sea una víctima inocente, pero luego me acuerdo de cuando dijo que “las mujeres que no saben trapear no sirven” y se me pasa. ¿Será todo parte del mismo síndrome?

¿En serio?

¿Julión de verdad creerá lo que dijo respecto a que el presidente Peña Nieto quitó la foto que tenía con él en Twitter para protegerlo?

 Twitter: @SusanaMoscatel