Estado fallido

Besos, hombres y deportes

Hay que admitirlo, las redes sociales también tienen sus momentos de pequeñas glorias donde no solo se resuelven problemas sino que nos hacen reír mucho. El martes por la noche el director y escritor Manolo Caro, quien actualmente está haciendo la serie La casa de las flores para Netflix (entre varias cosas más) puso un tuit que decía: “A pesar de tener contrato, la PR de @DeportesMarti Eureka acaba de prohibir que filmemos una escena por tratarse de una pareja gay. RT”.

“¡¿Qué!?”, nos preguntamos los lectores de tan fina y eterna línea de ideas (de todavía 140 caracteres) “¿Cómo?” “¿Será la serie de Verónica Castro?” Ya saben, a veces nos ponemos intensos, pero conociendo el trabajo de Manolo Caro esto se debía esclarecer. Y pronto. Pues menos habíamos tardado en leerlo que la competencia de deportes Martí, Innovasport en responder a través de la misma red, “Sí siguen ocupando un lugar para filmar (y mejor) nuestras tiendas están abiertas. La que quieran. DM”.

Wow. Primero que nada, le deben dar una promoción al community manager que lleva la cuenta de la segunda tienda de deportes en cuestión. Pero evidentemente este asunto va mucho más allá que eso.

Este miércoles ya había un comunicado por parte de Martí diciendo que lamentaban muchísimo lo sucedido y la manera de conducirse por parte del personal de la tienda en cuestión. Aseguraron que de ninguna manera esa actitud excluyente representaba los ochenta años que lleva operando la compañía. Pues sí pero de esos años no hubo Twitter al menos 68 de ellos. El control de los daños es de los más astutos.

La oportunidad, sin embargo, de seguir trabajando hacia una cultura incluyente (que debería ser parte natural del mundo deportivo por su origen y naturaleza, está dada y el asunto pasará. Pero no, la producción de Manolo Caro no piensa regresar a esos locales, como él mismo aclaró en su red social.

¿Sirven de algo estas escaramuzas virtuales? Yo creo que sí. Ponen temas sobre la mesa que quizás antes no se habían tenido que confrontar antes. No creo que la política de esa tienda en particular sea una de homofobia, creo que viene de una vieja tradición donde esos temas ni siquiera eran cuestionados.

Somos nuevas generaciones y la aceptación de la diversidad ya no es negociable para muchísimos de nosotros. Siempre hubo mucho dinero de patrocinios de por medio que hacían que estos temas jamás salieran a la luz. ¿Creen que aún es posible? Yo, definitivamente no. En este caso, ganó la información y quizás la reflexión.

¿En serio?

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 Twitter: @SusanaMoscatel