El asalto a la razón

Masoquistas los independientes

Lo que hoy publica Carlos Puig es deliciosamente periodístico y matemática expresión de la crueldad.

Sugiero su lectura y simplifico el drama (acción conmovedora, seria, trágica, terrible...) que plantea:

En cuatro meses, quien pretenda la Presidencia por la vía independiente requiere de casi 900 mil firmas en al menos 17 (más de la mitad) entidades federativas.

La ruta exprés de registrar apoyos es la app del INE y procesar una sola suscripción toma de dos a tres minutos con buena conexión a internet, correcta iluminación y encuadre fotográfico perfecto.

El riesgo de que surjan credenciales caducas, mala colocación de firmas o duplicidades de identidad anulará la firma, pero el aspirante lo sabrá cada semana en que el INE le informe de su corte. Lo que no sirva se restará y... a seguir buscando adhesiones.

Sañoso, Puig advierte que se necesitan unas 33 mil horas de chamba (tres años y medio sin dormir, comer o ir al excusado) nada más para la inscripción (y muchas más para los convencimientos) y demuestra que ni siquiera los aspirantes con partido han conseguido jamás tanto canijo abajofirmante...

cmarin@milenio.com