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Violencia Inhibe Votación

Estudios recientes del INE han encontrado nexos entre inseguridad, violencia y abstención electoral.

El estudio, realizó un cruce entre los niveles de participación ciudadana con el índice de inseguridad pública.

Dicho estudio encuentra una incidencia notable:

A mayor violencia e inseguridad menos nivel de participación electoral de la ciudadanía.

Los estados en los que fue más evidente esa relación son Baja California, Colima, Jalisco, Morelos, Tabasco y por supuesto estado de México.

El consejero, Benito Nacif va más lejos y advierte la probable cooptación de autoridades por parte del crimen organizado en los niveles municipales.

La cooptación, sin embargo, no puede reducirse a los ayuntamientos sino debe ser extendida a las autoridades electorales sea a nivel de juntas distritales, capacitadores y funcionarios de casillas.

Pero el estudio se queda corto.

La violencia social no puede ser entendida solo por la coacción del crimen organizado ni por organizaciones criminales.

La lógica de la contienda electoral puede llevar a posiciones antagónicas entre los contendientes y contaminar la elección.

Cuántas veces no hemos visto campañas de desprestigio y guerra sucia contra algunos candidatos.

En el Estado de México vivimos violencia electoral que surgía del propio gobierno a fin de favorecer a su candidato.

Días previos a la jornada electoral del 4 de junio, los mexiquenses fuimos testigos de terrorismo electoral que desafortunadamente tuvo incidencia en los niveles de participación ciudadana donde la oposición al PRI era fuerte.

Las malolientes cabezas de cerdo chorreantes de pintura roja, los mantas con mensajes amenazantes, las coronas de flores mortuorias, la quema de automóviles, los levantones de activistas de oposición, el allanamiento por la policía a viviendas de promotores de Morena, las llamadas nocturnas, los citatorios apócrifos a funcionarios de casilla, supuestamente firmados por el Fiscal titular de la Fepade, carteles aparentemente emitidos por el IEEM, con instrucciones para actuar en caso de posibles balaceras en las casillas y las llamadas telefónicas amenazantes a militantes, funcionarios de casillas y hasta autoridades electorales.

En suma, hubo violencia electoral por parte de autoridades estatales y municipales que hasta la fecha no han sido sancionada.

Las denuncias presentadas en la Fepade, que suman 387 carpetas de investigación, que involucran hasta secretarios del gobierno mexiquense no han tenido respuesta.

Frente a la salida de Santiago Nieto pueden dormir el sueño no de los justos sino de la impunidad.

Frente a este panorama me preocuparon los buenos propósitos del presidente del IEEM, Pedro Zamudio, en su último artículo dijo: llevar dieta y hacer ejercicio.

Bien debería ocuparse de la violencia como inhibidora de la democracia.