Nada personal, solo negocios

¿Qué pasa con las patentes en la renegociación del TLC?


La propiedad intelectual (PI) es uno de los rubros en los que más se ha avanzado en las rondas de negociaciones para actualizar el TLC. Desde México y Canadá se ha reportado hace unas semanas que la protección a las ideas, la innovación, las patentes y los descubrimientos en la región podrá no solo mejorarse, sino blindarse, a fin de que las nuevas tecnologías tengan un sostén legal, jurídico y comercial para crecer y alcanzar su potencial.

En México, el IMPI, en voz de su director, Miguel Ángel Margáin, asegura que la redacción de las nuevas reglas bajo una supuesta aprobación de nuevos marcos del TLC lleva un enorme avance, hasta de tres cuartas partes en algunos casos. Los rubros que destacan en la inclusión de reglas son conceptos que no figuraban en la redacción original: temas como el comercio electrónico, la biotecnología, la farmacéutica, las apps… Y más que nada, hay un punto de alivio en este complicado mundo de patentes: pase lo que pase (incluso con la salida de los miembros del tratado), la propiedad intelectual seguiría protegida bajo el amparo de diversos acuerdos que México, Canadá y EU tienen a escalas regional y mundial, más allá del libre comercio.

En México, que genera 28 por ciento de las patentes que se liberan anualmente en América Latina, la propiedad intelectual se defiende y fomenta vía IMPI, siendo este brazo el principal asesor del tema de la delegación mexicana que renegocia el tratado.

Por su parte, en EU hay varios comités legislativos y grupos de presión que piden que dentro de las reformas se agreguen mejores protecciones a los temas de la propiedad intelectual, inclusive con posturas encontradas.

Uno de ellos es el Comité para Detonar la Prosperidad, que pide mejores condiciones para la propiedad intelectual, como blindar jurídicamente las patentes, el copyright, las marcas registradas, los secretos comerciales y “otros dinamos de invención y creación que enfrentan una creciente amenaza en mercados externos”, incluido aquí, dice esta organización conservadora, “a nuestros más cercanos socios en América del Norte”.

Este tipo de organizaciones, y otras como la Unión Conservadora de EU o el grupo Ciudadanos en Contra del Desperdicio del Gobierno, creen que las violaciones a la PI le cuestan a su país unos 600 mil mdd al año. A su vez, la Oficina de Patentes y Marcas de EU calcula que las industrias intensivas en PI generan 6.6 billones de dólares, o 38.2 por ciento del PIB de EU. Son responsables de 46 millones de empleos, suman más de 859 mil mdd en exportaciones, más otros 81 mil mdd en exportación de servicios.

Con esas cifras, lo que estos grupos quieren es que la administración Trump se ponga dura en este rubro, algo que ni canadienses ni mexicanos objetarían, dadas las dimensiones de la PI en los tres países.

barbara.anderson@milenio.com
Twitter: @ba_anderson