El pozo de los deseos reprimidos

Televisa, Tv Azteca e Imagen Televisión reciben el Año Nuevo

Tuvimos un gran inicio de año. Nuestras tres grandes cadenas de televisión abierta privada nacional se portaron a la altura.

¿Y? ¿Qué tiene esto de importante? ¿Por qué lo tendríamos que reconocer?

Porque, como usted recordará, la mediocridad, la flojera y la soberbia eran las que reinaban en esta industria.

Salvo diminutas excepciones, los pilares de la televisión abierta de este país no hacían nada, o casi nada, para recibir el Año Nuevo.

Daba lo mismo si usted o yo encendíamos o no la televisión entre el 31 de diciembre y el 1 de enero, porque todo eran películas, resúmenes grabados desde octubre y repeticiones.

La verdad es que no había pretexto para no hacer nada, porque esta fecha, tan simbólica, es fundamental en todas partes del mundo.

En esta ocasión, Televisa, Tv Azteca e Imagen Televisión ofrecieron algo atractivo para sus audiencias. ¿Quién lo hizo mejor?

Comencemos por Televisa. ¿Qué hicieron estos señores? Honestamente, muy poco considerando su poder y que nadie tiene más acceso a las estrellas que ellos.

Yo hubiera esperado una transmisión monumental en vivo desde el Auditorio Nacional con Luis Miguel, Alejandro Fernández, Gloria Trevi, Timbiriche y Miguel Bosé conducida por Verónica Castro, Carlos Loret de Mola y Marco Antonio Regil.

¿Qué fue lo que vimos? Una cosa muy penosa, que ya es tradición, donde por un lado tenemos grabados a los conductores, por el otro los saludos de unas estrellas a las que hay que ponerles su nombre con subtítulos para que la gente las reconozca y retazos de una fiesta de empleados mal grabada con muchas semanas de anticipación.

Sí es triste que las estrellas de Las Estrellas sean los chicos del coro del Centro de Educación Artística de Televisa cuando, hasta hace muy poco, esa empresa invertía en campañas completas de agradecimiento para sus audiencias.

Vayámonos a Imagen Televisión. Antecedentes: Grupo Imagen, antes de tener ese canal, hacía algo muy austero, pero bonito, con Félix Cortés Camarillo brindando ciento por ciento en vivo con el público desde la esquina de la información.

¿Qué fue lo que nos regalaron este año? Le tengo dos noticias: una buena y otra mala.

La buena, que pasaron un magnífico especial sobre los 60 años de la Sonora Santanera, con puras luminarias como Lila Downs, Eugenia León, Paquita la del Barrio, Cristian Castro, Pedro Fernández y el trío que antes tenían Sasha, Benny y Erik.

La mala, que ese especial no era un programa realizado por Imagen Televisión para celebrar el año nuevo y que, en la cúspide de la pereza, nos lo aventaron a lo menso.

En lugar de haberle grabado entradas y salidas con sus talentos, saludos con sus conductores o algo que medianamente hubiera venido al caso, como que nomás le pusieron play y se fueron a celebrar con sus familias.

¡No se vale! Y en ExcélsiorTv, infomerciales. ¡Qué es eso! Mil veces mejor lo que hacía don Félix Cortés Camarillo. ¿O usted qué opina?

¿Y Tv Azteca? ¿Qué fue lo que nos ofrecieron en la televisora del Ajusco?

Algo completamente nuevo, inesperado, diferente y tan, tan, pero tan original, que dudo que se haya entendido.

Por primera vez desde que Tv Azteca es Tv Azteca, todos los departamentos de esa empresa se unieron para trabajar en un montón de aportaciones completamente en vivo desde diferentes puntos de México y del mundo.

A lo mejor para usted, acostumbrado a ver las campanadas de CNN Internacional, de Tv Globo Internacional, de Televisión Española Internacional, de Arirang de Corea o de la RAI de Italia, esto no haya sido la gran cosa.

A lo mejor para usted, insisto, que está clavado con los números, tanto de ventas como de costos y de audiencias, esto no representó el negocio más grande del universo.

Pero jamás se había hecho y alguien lo tenía que hacer. Alguien le tenía dar una verdadera fiesta de Año Nuevo a los televidentes de México y colocarlos en el corazón de la mejor celebración de todo el mundo.

Tv Azteca produjo un maratón en vivo con gente que antes jamás se hubiera sentado junta en un estudio de televisión, desde sus instalaciones en la capital del país, desde diferentes ciudades de la República y desde Nueva York.

Y vimos conducciones, recuentos, homenajes, pronósticos, recomendaciones, historias de vida, musicales y el lanzamiento oficial de Azteca Uno (antes Azteca 13) en contexto de las celebraciones de los 25 años de esa compañía.

Obviamente hubo inexperiencia y faltaron luminarias musicales tipo Lucero, Ricky Martin y Alejandra Guzmán, pero de haber visto eso a haber visto lo de antes, ¡por favor!

Eso fue el principio de algo y tan lo fue que las novedades continuaron al día siguiente con las transmisiones de la Misa de Año Nuevo desde El Vaticano y del Desfile de las Rosas desde Pasadena, igual, en vivo y con una dignidad insólita.

Tuvimos un gran inicio de año. ¿A poco no?

alvaro.cueva@milenio.com