Apuntes pedagógicos

Repensar nuestra educación

En el contexto actual, nuestra educación necesita encontrar nuevos rumbos que la resignifiquen. Es necesario retomar el pensamiento educativo de quienes forjaron la educación pública, enfrentar las transformaciones y tensiones de orden político con sapiencia, así como tener presente que la generación, acceso y aplicación del conocimiento es el eje que orienta la acción humana.

La educación no se puede quedar al margen de los reacomodos sociales, culturales, económicos y políticos de nuestra sociedad, toda vez que ello define en gran parte su organización institucional, sus prácticas pedagógicas, su currículum, su gestión, etc. La educación entonces, debe ser eje y referente en el proyecto de país que se quiera impulsar. En el 2018, México necesita repensar su rumbo educativo, mirar el sentido de Nación que se quiere construir. ¿Qué tenemos que mejorar y transformar? ¿Qué debemos mantener y fortalecer? ¿Qué debemos descartar? ¿Hacia dónde encaminar los esfuerzos institucionales? ¿En qué debemos invertir?

Tenemos que reconocer que la educación en México ha vivido una crisis desde hace décadas. La formación integral que se establece en el artículo tercero constitucional sigue siendo una aspiración y un referente discursivo de políticas que van y vienen sin sentido alguno. Las reformas educativas recientes parecen tener un camino diferente a las verdaderas necesidades de la sociedad, lo que ha traído como consecuencia un ambiente de encono y confrontación entre quienes diseñan la política (gobierno en turno) y quienes la ejecutan (maestros), que a su vez es causante de los bajos niveles de aprendizaje y enseñanza.

El énfasis curricular ha priorizado la competitividad y productividad como respuesta a las necesidades de una lógica de mercado que ha invadido nuestra vida cotidiana, dejando de lado la formación en lo social y las humanidades. La racionalidad instrumental ha marcado su dominio curricular, es decir, orienta el actuar específico de una sociedad cuyos principios de organización han hecho posible calcular la realización de los fines, al haber logrado transformar todo lo natural y socialmente existente en medios para el actuar, por ende, en realidades utilizables y controlables en sus desempeño, es decir, pretende representar el actuar dentro de una organización social que ya no descansa en normas sustantivas derivada de valores universalmente aceptados, sino en principios universales de cálculo acerca de las condiciones que hacen factible la realización de fines individuales o colectivos (Olivé, 1988).

Un proyecto educativo debe ser compartido y construido por todos. Los docentes necesitan ser incluidos en el diseño de la política educativa, particularmente la referida a su formación y al currículum. Por otra parte, la formación y desarrollo del pensamiento es prioritario en los docentes para enfrentar con sentido crítico los cambios que se propongan. Su formación pedagógica debe ser sólida y de vanguardia. Su didáctica fortalecida. Una formación de este tipo garantiza que los procesos educativos que desarrolle sean mejores y por consiguiente, la formación de nuevas generaciones de alumnos también.

El proyecto de educación obligatoria actual debe analizarse con detenimiento. Los procesos y resultados educativos en la mirada articuladora con el contexto cotidiano en que vivimos, nos dice que no estamos haciendo lo correcto. Sentar las bases de una sociedad progresista, democrática y con valores, es parte de la responsabilidad de la educación que se imparte en básica y media superior. Lo anterior se complementa con el impulso a una educación universitaria que se desarrolle en un ambiente de plena libertad, creatividad y rigurosidad, así como de la capacidad para fijar sus prioridades en función de las  exigencias originadas al impulsar los avances científicos y tecnológicos, de los  procesos de formación efectuados en su seno y en atención a las crecientes demandas de información, innovación y conocimientos suscitadas en la sociedad actual (Mora, Rama, 2011).

Como podemos advertir, nuestra educación es un proyecto que nos compete a todos. Hagamos por México, un proyecto educativo que nos permita construir una mejor sociedad. Feliz Año 2018.

torresama@yahoo.com.mx