Google coloca la inteligencia artificial en papel protagónico

Anuncia un sistema de cómputo para firmas y gobiernos que utiliza la misma tecnología con la que la empresa de internet alimenta sus servicios.
Scott Huffman, vicepresidente de la empresa, en la presentación.
Scott Huffman, vicepresidente de la empresa, en la presentación. (Eric Risberg/Reuters)

Mountain View

Durante más de un año, Sundar Pichai, director ejecutivo de Google, dijo que la inteligencia artificial va a rehacer todo lo que realiza la compañía de internet.

Finalmente, para las personas que se reunieron en la conferencia anual de desarrolladores de la compañía en Silicon Valley esta semana, hubo un sentido sobre lo grande que puede ser el cambio.

En la demostración más visible de su ambiciones de ampliar el alcance de sus servicios alimentados por inteligencia artificial, Google presentó su asistente inteligente, Assistant, como una aplicación en el iPhone de Apple, enfrentado directamente al servicio con Siri.

Algo menos notorio, pero tal vez más importante, fue el anuncio de Google sobre un nuevo servicio de computación para empresas y gobiernos que utiliza la misma inteligencia artificial que alimenta los propios servicios de la compañía. “Nos dimos cuenta de que nosotros no vamos a resolver todos los problemas del aprendizaje automático del mundo”, dijo Jeff Dean, uno de los principales investigadores de inteligencia artificial de la firma. En su lugar, las técnicas que Google desarrolla para el reconocimiento de voz y visión estarán disponibles para que las empresas las apliquen.

Podrán utilizar las tecnologías para algunos de los problemas de computación más difíciles, como la detección de fraudes y el análisis de grandes volúmenes de datos de salud de pacientes, dijo. El nuevo servicio también impulsará más profundamente a Google en el negocio de chips, convirtiendo a la compañía en un inverosímil competidor para empresas que crean las bases de la computación en la era de la inteligencia artificial, como Nvidia e Intel.

La firma de internet dijo que las filas de servidores basados en chips de diseño propio, conocidos como Tensor Processing Units, o TPU, se abrirán a los clientes como un servicio en la nube. “Esto puede tener consecuencias importantes”, dijo Chirag Dekate, analista de Gartner, y agregó que resultará en un cambio radical en el poder que tienen las compañías para analizar sus propios datos. “Será difícil para otros competir con el desempeño de Google”.

En una demostración del poder de su plataforma de inteligencia artificial cada vez más robusta, Google dio a conocer que trabaja con tres instituciones médicas de EU para analizar cantidades masivas de datos de salud en busca de nuevas formas de mejorar la atención al paciente. Ese es un solo aspecto del empuje de la amplia gama del aprendizaje automático, la principal técnica de inteligencia artificial de la compañía, que presentó esta semana en su evento anual de vitrina de tecnología.

“Lograron grandes avances en un tiempo muy corto”, dijo Geoff Blaber, analista de CCS Insight. Para sustentar esto está el avance que informó la compañía en las tecnologías centrales, como la comprensión de lenguaje y el reconocimiento de imágenes.

Entre los avances se incluye la reducción de la tasa de error de su tecnología de reconocimiento de voz, de 8.5 a 4.9 por ciento desde julio pasado, dijo Pichai. La inteligencia artificial también ayudó con el diseño de algunos de su productos, por ejemplo le permitió refinar el software que utiliza Home, su bocina inteligente. Ahora el dispositivo solo necesita dos micrófonos, y no ocho, como se pensaba que era necesario.

Junto con las mejoras en la tecnología subyacente, Google también trabaja en más formas para integrar la inteligencia artificial. “Está más integrado a la experiencia del usuario”, dijo Carolina Milanesi, analista de Creative Strategies.

Los ejemplos en exhibición de esta semana incluyen la aplicación del reconocimiento facial a las fotos de un usuario para recomendar a otras personas con las que se deben compartir. En el centro de todo este empuje está Assistant.

Google demostró esta semana cómo la tecnología puede utilizarse como una capa inteligente para otros servicios, por ejemplo, para ayudar a los usuarios a averiguar más sobre objetos del mundo real captados por las cámaras del smartphone. Assistant se prepara para tener más información y ser más útil, ya que comienza a aparecer en más dispositivos y actúa como base para otros, dijo Dean. “Comenzamos a tener puntos de integración de terceras partes”, dijo.

Con su lanzamiento a finales del año pasado, en el smartphone Pixel de Google y en Home, Assistant se encuentra en sus primeras etapas.

Esta semana Google afirmó que se encuentra en 100 millones de dispositivos, aunque estos incluyen todos los smartphones que funcionan con la última versión del sistema operativo Android, incluso si sus clientes todavía no prueban Assistant. “Los usuarios actualmente recurren a Assistant solamente para asuntos muy sencillos, como preguntar sobre el clima”, dijo Milanesi. E incluso los ejecutivos de Google dicen que tratan de diseñar formas más efectivas de interacción con el servicio para ayudar a los usuarios a sacar el máximo provecho. “Todavía no parece que los asistentes cambien nuestras vidas”, apuntó Milanesi.

Google también se enfrenta a una dura competencia por parte de Amazon, que se movió rápidamente para consolidar su ventaja temprana con Alexa, su servicio operado por voz. El hecho de que muchas compañías, entre ellas las automotrices, consideran menos como un posible competidor al asistente inteligente de Amazon que Google, le dio un gran impulso a la compañía de comercio electrónico, dijo Blaber.

Pero Google puso las piezas en su lugar para una batalla que probablemente tome años en desarrollarse. Parte de lo que implica liberar la aplicación Assistant para funcionar en el iPhone.