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Miércoles , 18.07.2018 / 09:25 Hoy

Sin malestares durante el vuelo

Mis secretos para evitar el jet lag cuando viajas en clase económica.

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Pilita Clark

El pasado fin de semana volaba a casa a Londres desde Australia cuando un hombre amable de Qantas me pidió que pusiera una etiqueta con mi nombre en mi maleta durante una escala en Dubai. “Esta pluma tuya es fantástica”, le dije en forma efusiva mientras escribía mi nombre en la etiqueta con uno de mis tipos de pluma favoritas. “Gracias”, respondió. “Pero en realidad es tuya”. Lo inquietante es que lo era. En mi estupor del jet lag, de alguna manera logré olvidar que la saqué de mi bolso unos minutos antes.

En mi defensa, debo decir que volé toda la noche desde Melbourne durante 14 horas sin dormir, amarrada a un asiento detrás de una fila de niños que lloraban. Pero fue un momento de preocupación considerando que esta semana, en un horrible caso de un mal momento, tengo que hacer otro vuelo de todo un día, a la punta del sur de Chile, por cuestión de trabajo. Incluso para alguien de Australia, un país con especialistas de viajes de larga distancia, hacer vuelos uno tras otro es abrumador. Así que decidí hacer un balance de todos los consejos contra el jet lag que realmente funcionan, al contrario de una serie de consejos que no sirve sobre el tema.

Para empezar con lo segundo, es impresionante la frecuencia con la que la gente todavía aconseja a las personas prepararse para un gran vuelo como si fueran atletas olímpicos o desempleados. El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido es un infractor habitual de esto. Su página para el jet lag sugiere a los pasajeros “comenzar con irse a la cama y levantarse una hora o dos antes o después de lo habitual, de acuerdo con el horario de tu destino”.

Esto supone niveles fenomenales de voluntad, y más importante, un jefe que te permita salir del trabajo para permanecer en cama. Es tan práctico como el máximo consejero para el jet lag de British Airways, una calculadora en línea que te dice cuándo dormir o buscar la luz.

Como antigua corresponsal de industria aeroespacial de Financial Times, no dudo que toda la investigación que sugiere una dosis de luz en un momento adecuado pueda ayudarte a cambiar el reloj biológico para detener el jet lag. Pero buena suerte para que funcione en el mundo real. Cuando probé la calculadora de British Airways después de regresar a Australia, recibí un consejo desconcertante, “buscar luz entre las 0:00 am y las 2:30 am”.

Esto se pone peor una vez que estás en el aire. Allí, le dicen a uno con frecuencia que realice dos actividades excluyentes: beber agua constantemente y dormir lo más posible. Tal vez funciona para personas con una vejiga de hierro y superpoderes para dormir. Los mortales comunes pueden olvidarlo, sobre todo los que están en tercera clase.

Hablando de eso, hay un nombre especial para los consejos inútiles de los directores ejecutivos como Yang Yuanqing, director de personal de Lenovo, el grupo de tecnología.

“Elige un vuelo de medianoche y toma una buena siesta en el avión”, dijo a China Daily. Esto tiene sentido si tienes un suministro infinito de boletos de clase de negocios. Desafortunadamente no lo tengo, lo cual es una lástima porque de mala gana llegué a la conclusión de que, por mucho, la mejor arma contra el jet lag es un asiento en clase de negocios.

Al no contar con eso, tengo otros tres consejos. Detener el vuelo con una escala es por mucho el mejor. Nunca intenté hacer esto hasta que un amigo australiano que vive en Medio Oriente dijo que estaba convencido de hacerlo, ya que normalmente se detenía en un hotel de aeropuerto por un tiempo suficiente como para dormir ocho horas antes de volver a entrar al avión. Evidentemente se requiere de más tiempo y dinero, pero pocas veces tanto como aumentar el nivel del asiento. No funcionará para mi vuelo en Chile, porque tengo que programar el viaje con el horario de otras personas. Pero tras hacer escala en Dubai, después de lo cual no se repitió el asunto embarazoso de la pluma, estoy convencida.


Mi segundo consejo es de otro amigo guerrero del camino: actúa como una nueva madre. Duerme cuando puedas y donde sea posible, sin importar el horario de tu destino. No funciona tan bien como hacer una escala, pero ayuda.

Por último, olviden todo el rollo de restablecer el reloj biológico con luz, melatonina o cualquier otra cosa y concéntrense en hacerlo con comida. Come lo menos posible en el aeropuerto y en el avión, y luego devora alimentos de tu destino en la primera hora, de preferencia que sea en el desayuno, al menos, 14 horas después.


Descubrí este truco muy tarde en mi vida, me lo enseñó un chef y me hubiera gustado conocerlo antes, porque es mucho más fácil de lo que parece y detiene lo peor del jet lag. Incluso hay investigaciones que lo respaldan, aunque se admite que se hicieron en ratones.

No tengo la última palabra en este tema. Las sugerencias de otros remedios útiles serán bien recibidas, siempre que funcionen de manera económica y, de preferencia, si llegan antes de mi próximo viaje.


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