Este insecto puede aparearse aunque no tenga cabeza

La mantis religiosa se convierte en caníbal durante el acto sexual; la razón te sorprenderá.
Dos mantis religiosas durante el acto reproductivo.
Dos mantis religiosas durante el acto reproductivo. (Especial)

Ciudad de México

Si no han visto cómo se reproduce la mantis religiosa, no saben nada de sexo hardcore. En su época de apareamiento estos insectos se vuelven insólitamente violentos. De hecho, las hembras tienen una tendencia a asesinar a sus parejas sexuales, pero eso —como se explica en el nuevo video de Deep Look— “no le impide al macho terminar el trabajo”.

Durante el cortejo, el famoso juego previo que todo sexólogo enaltece, la hembra devora la cabeza del macho y básicamente lo convierte en un zombie. De manera asombrosa, el macho sigue estoico con el acto.

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Aun sin cabeza, el macho conserva intacto el sistema nervioso

¿Pero por qué un insecto se comería a sus hermanos de especie? Resulta que las mantis hembra necesitan demasiada energía para producir los huevecillos que después colocarán en aglomerados espumosos —llamados ootecas—, para que sobrevivan al invierno.

La mantis puede gestar entre 200 y 300 huevecillos, pero sólo unos cuantos sobreviven. Según un estudio de la Royal Society, las hembras que se comen a sus parejas macho producen más huevecillos que las que no lo hacen. Así que su acto de canibalismo es, en realidad, una forma de perpetuar la especie.

¿Cómo es que la mantis macho mantiene el acto sexual si no tiene cabeza? Pura biología: Aun sin cabeza, la macho conserva intacto el sistema nervioso, el cual controla su abdomen y le permite consumar su misión reproductiva.


Te dejamos el video. Si eres entomfóbico, mejor abstente.

 


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