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Jueves , 19.07.2018 / 18:31 Hoy

Iván el Terrible y el misterio de su fantástica biblioteca

Convertida en leyenda tras su desaparición, la colección del zar poseía rollos clásicos, traducciones medievales y textos chinos con mil años de antigüedad.
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Milenio Digital

El misterio de la biblioteca perdida del zar Iván IV aún intriga a historiadores, bibliófilos y hasta cazatesoros, pero ¿existió en realidad la también llamada Biblioteca Dorada? ¿O la mítica colección de los zares no es más que una leyenda?

En realidad, parece cierto que el iniciador de la colección en el siglo XVI fue Iván III, quien comenzó a recopilar una interesante colección de documentos, rollos, textos y libros que incluso alcanzó su esplendor en tiempos de su sucesor, Iván IV, conocido como El Terrible, para luego desaparecer extrañamente.

Se dice que poseía documentos antiquísimos, rollos clásicos, traducciones medievales y hasta textos chinos con más de mil años de antigüedad. Todo este legado, por lo que se sabe, desapareció sin dejar rastro.

Las referencias a la gran biblioteca aparecen en el siglo XVI, a través de diplomáticos y académicos que visitaron la corte de los zares. Iván El Terrible era, entre otras cosas, una persona obsesionada con los pasadizos y cámaras secretas, e hizo del Kremlin un lugar lleno de salas tan ocultas que han sorprendido a los investigadores hasta finales del siglo pasado.

Las fastuosas cámaras y pasadizos de libros en el Kremlin (Especial)

Se sabe que el Zar invitó a Johannes Wetterman, un religioso alemán establecido en Rusia, a visitar una de sus salas secretas donde solía acumular montones y montones de armas. Sin embargo, lo que quería enseñarle era algo diferente: un subterráneo con libros que el mundo entero creía perdidos a causa de incendios, guerras o extravíos.

El Terrible quería ofrecer la oportunidad a Wetterman de traducir uno de los libros que le obsesionaba conocer y entender, pero el religioso declinó, pues presintió, no sin razón, que esa tarea se convirtiera en una condena perpetua bajo los cimientos del palacio de Iván.

Son muchos los relatos de pasadizos y lugares secretos en el Kremlin, así como de alas prohibidas o clausuradas y habitaciones que nunca se abrían, al menos durante el reinado de los zares. La leyenda de la Biblioteca Dorada fascinó a investigadores, académicos y aun a cazatesoros durante siglos. Según algunos, los libros se perdieron en un gran incendio en el siglo XVII.

¿Qué podía haber en la biblioteca? Como en toda leyenda, los datos parecen crecer con los años. De una colección privada y de gran calidad se pasó a hablar de una dote matrimonial compuesta por libros de la Biblioteca de Alejandría con un valor histórico incalculable.

Y eso para empezar, pues se habló también de libros clásicos, originales de valor incalculable cedidos por el Emperador de Bizancio, manuscritos traídos de China… todo eso oculto en una cámara secreta del Kremlin, todavía por ser descubierta.

Se dice que Pedro el Grande y Napoleón Bonaparte, ambos grandes amantes de los libros, eran conscientes de esta gran biblioteca y dedicaron grandes esfuerzos a encontrarla.

Los muros de Kremlin en Moscú (Especial)

La leyenda más esotérica cuenta que Iván el Terrible maldijo la colección, y que cualquiera que se acercara a ella quedaría ciego por completo.

Lo cierto es que nadie ha logrado encontrar la valiosa colección que los zares escondieron en lo más profundo de su palacio.

*Con información de lecturalia.com
AG



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