El sexódromo: La alquimia del sexo
Me atrevo a decir que incluso aquellos encuentros íntimos de una noche, en donde no se involucran los sentimientos, nos pueden ayudar a entrar en nosotros mismos si nos damos el tiempo (después del agasaje) de reflexionar por qué ligamos con esa persona.
México • La semana pasada les hablé en este espacio sobre los misterios del amor y la sexualidad, de acuerdo con el libro Sexualidad, erotismo y vínculos de amor, de Eduardo H. Grecco (editorial Índigo), y les prometí que en esta ocasión abundaría más sobre el tema, particularmente en relación con la manera en que se puede unir tanto el cachondeo como las maripositas en el estomago y el corazón, para lograr una unión que trascienda y les sirva para conocerse a ustedes mismos, así como a su pareja.
Por ello, me gustaría iniciar con una frase del libro: “La cópula es ese mutuo abrazo de pene y vagina, la reunión de estrellas en el firmamento del goce, cielo que queda mutilado si no es edificado, simultáneamente, sobre las columnas del alma y del cuerpo”.
Me atrevo a decir que incluso aquellos encuentros íntimos de una noche, en donde no se involucran los sentimientos, nos pueden ayudar a entrar en nosotros mismos si nos damos el tiempo (después del agasaje) de reflexionar por qué ligamos con esa persona, qué sentimos, qué nos gustó, qué no y debido a qué motivo fue llamarada de una sola ocasión. Pero cuando decidimos unir no solo nuestro cuerpo, sino también nuestro espíritu con alguien más, entonces deberíamos apostar a, cuando menos, alcanzar ese cielo estrellado e inmenso, profundo e introspectivo que nos regala la experiencia.
“Al poner creatividad, imaginación y pasión en cada paso y en cada momento de nuestras relaciones afectivas, el resultado es la creación de un poderoso campo de energía donde la intimidad compartida constituye la fuerza amorosa que nos centra sobre el eje esencial de nuestro destino”, afirma Grecco. Sé que podría sonar ostentoso o hasta mamila, porque no estamos acostumbrados a ver el encuentro erótico con esos ojos. Nos han enseñado que es algo malo o, como decíamos hace una semana, un hecho que debe vivirse con dolor. Sin embargo, resulta que el erotismo puede ejercerse con una conciencia diferente, con un objetivo más extenso; lúdico, sí; cachondísimo, claro; extremo, ¡por favor! Pero también de manera espiritual.
En esto consiste sacralizar un vínculo: hacer que cada encuentro amoroso sea un rito y transformar cada orgasmo en una celebración. Sacramentar el amor y el sexo conducen a los seres humanos a vivir intensamente la experiencia interior de la armonía, palabra que, entre los griegos clásicos, significaba conexión.
El amor, no hay que olvidarlo, admite otros senderos, cuya meta no es tener la relación perfecta ante los ojos de los demás ni vivir una unión libre de dolor. Una pareja equilibrada deberá recorrer caminos que crucen lados oscuros, el barro y las miserias, pero éste es el camino alquímico del amor y el erotismo. Al aceptar al otro como es, con sus virtudes, defectos, actitudes, creencias, decisiones, errores, aciertos, y amarlo no a pesar de ellos, sino también por ellos, es una forma completa de estar en unidad.
“Para el sendero alquímico el amor no es un paraíso futuro e inaccesible, sino ese espacio que se habita a cada instante, ese sitio al cual se bombea el oxígeno del compromiso con la vida, con los otros y con uno mismo, ese oxígeno que se llama ‘entrega’ y se alimenta del anhelo de probarlo todo para aprenderlo todo”, revela el psicólogo Grecco.
Entrarle a este asunto de la alquimia del amor suena complejo, pero no lo es. Es una cuestión de aflojar, de quitarnos barreras, ver al otro con ojos nuevos, si es que nuestra pareja está con nosotros desde tiempo atrás, o abrazar a la nueva pareja para, desde el inicio de la relación, integrar estas sugerencias a lo que se vaya construyendo. Como pueden ver, nunca es tarde para involucrarse con el vínculo alquímico. Si se animan a probar, a abrir sus sexos a la experiencia, pero también todo su ser, es casi un hecho que, cuando menos, se sentirán felices, satisfechos y en unión con sus parejas. ¿Quién dice “yo me apunto”?
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El buzón de Verótika
Lo que resta del mes de julio y durante agosto, se llevarán a cabo diversas conferencias, charlas y talleres relacionados con la sexualidad humana. A continuación les paso los datos de algunos de ellos. Les recuerdo a los organizadores de eventos semejantes en otras ciudades que me pueden enviar su información al correo electrónico de esta columna, para que los lectores de todo el país sepan lo que sucede en sus localidades. Como dirían los clásicos, “por su atención, gracias”. Y, de paso, reciban besos humeditos de mi parte.
Dentro del ciclo de pláticas Hablemos de sexualidad, del Centro Cultural Haim Weizmann, el jueves 26 de junio se ofrecerá la conversación “Sexualidad en la vejez”. Está dirigida a todo público, con el objetivo de desmitificar creencias y resolver dudas sobre sexualidad humana, adquiriendo herramientas para una vida sexual saludable. De 17 a 19 horas en las instalaciones del centro cultural: Antillas 1119, esquina con Vista Hermosa, colonia Portales (cerca de Río Churubusco y Calzada de Tlalpan). Cupo limitado. Cooperación voluntaria.
Lo siguiente se realizará en Caleidoscopía. Espacio de cultura, terapia y salud sexual, ubicado en Pirineos 86 bis entrada A (cerca de la estación del Metro Ermita), colonia Portales. Teléfonos: 56014177 y 56012892.
Grupo terapéutico “Resignificar mi sentido de ser mujer”. Proceso de 12 sesiones. Una intensiva de tres horas cada semana. Inicia el lunes 23 julio, de 18 a 21 horas. Dirigido a mujeres que deseen explorar su vivencia sensorial, sentimental y erótica, así como la forma de relacionarse con los y las demás en la cotidianidad. Temas: autoestima, sexualidad, cuerpo, placer, erotismo, pareja, maternidad, relaciones con ellos y ellas, miedos, culpas.
Taller “Sexualidad en jóvenes”. Dirigido a hombres y mujeres de 14 a 18 años. Viernes 27 y sábado 28 de julio, de 9 a 14 horas. Temas: actividades lúdicas y de integración, cápsulas informativas sobre sexo, género, hetero, homo y bisexualidad, erotismo y masturbación, noviazgo y pareja, relaciones de buen trato, sexualidad responsable: prevención de infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados, transición a la adultez, violencia sexual, autoestima y comunicación con los adultos. Cupo limitado.
Taller “Aprendamos de sexualidad”. Dirigido a niños y niñas de seis a diez años. Sábado 28 y domingo 29 de julio de 2012, de 9 a 14 horas. Si tu hijo o hija te pregunta sobre sexualidad y no sabes qué responder y dónde acudir, en Caleidoscopía ofrecen este taller que, mediante el juego, plantea una educación sexual integral que incluye ideas, actitudes y trabajo con sentimientos, contribuye a un adecuado desarrollo psicosexual y, por ende, propicia la formación de un camino hacia una vida sexual plena en la adultez. Cupo limitado. Llevar ropa cómoda y lunch.
Taller vivencial “Amor, pareja y erotismo”. Equilibra el amor, la convivencia y las relaciones sexuales para mejorar el vínculo de pareja. Descubre cómo obtener este equilibrio. Sábado 4 y domingo 5 de agosto de 9 a 20 y de 9 a 14 horas (respectivamente). Dirigido a mujeres y hombres mayores de 18 años, con o sin pareja. Entre los temas a tratar se encuentran: Amor y vínculos de pareja; deseo, excitación y orgasmo; psicoerotismo femenino y masculino; elementos bloqueadores de la experiencia erótica; sensualidad y seducción; propuestas de erotismo integral.








