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Tiempo de consagración

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Los jugadores de la Sub 23 siempre aseguraron que la suya era una generación diferente, ya lo demostraron al amarrar una medalla; ahora, pretenden reafirmar sus palabras con un triunfo sobre Brasil para quedarse con el oro olímpico.

Londres • Aún retumban esas palabras de los jugadores cuando aseguraban que quería hacer historia, que eran una generación diferente y que tenían en sus botines su mejor arma.

Parecían frases trilladas, de una escuadra más que, como muchas, se podría quedar en el camino con las esperanzas en la mano.

Hoy, los futbolistas del Tricolor saben que ya marcaron un paso significativo en el futbol mexicano al conseguir una medalla en Juegos Olímpicos, pero son ambiciosos, confían en su capacidad y por ello, quieren el oro, pese a que enfrente se tenga a Brasil, que pese a sus grandes individualidades, pierde la magia ante los verdes. Las finales han sido para los mexicanos y esos pedazos del pasado entusiasman.

Si hay algo que distingue a la Sub 23 es su mentalidad. Creen que pueden vencer a cualquiera, los 18 se sienten líderes y no se conforman con medias tintas Desde su tortuoso camino en la Copa América aseguraban que eran diferentes y sus sueños iban destinados a lo más grande.

Pero ese equipo Sub 22 al que aventaban para competir con las mejores selecciones de Sudamérica cargó el fracaso. México quedó atrás en la competencia y regresó al país en medio de críticas.

“Nos decían que éramos la selección que no ganaba nada, que éramos un fracaso por la Copa América. Fue muy duro ese momento, porque no salieron las cosas, pero después de eso, nos prometimos mejorar”, relató Javier Aquino, uno de los principales elementos del conjunto.

La siguiente misión eran los Juegos Panamericanos. El ser local daba ciertas ventajas, mismas que aprovechó el cuadro de Luis Fernando Tena para conseguir el oro.

Pese a la victoria aún había dudas, pues los rivales que enfrentó tampoco eran de gran nivel.

El gran certamen estaba a punto de comenzar. El Preolímpico era la prueba de fuego, ya que cuatro años atrás, el equipo dirigido por Hugo Sánchez no pudo conseguir el boleto a los Juegos Olímpicos de Pekín.

“Vamos a conseguir el boleto y no sólo eso, en los Juegos Olímpicos vamos a obtener medalla. Esta generación está para hacer historia”, mencionaba Diego Reyes antes de partir al torneo de Concacaf. Y así pasó.

El grupo se convirtió en campeón del área al derrotar a Honduras, y el fervor por este cuadro creció, porque además de ser ganador, jugaba bien.

“Somos grandes amigos en el campo y somos una selección muy capaz”, coincidieron varios cuando se les cuestionaba la clave para que este conjunto se adjuntara triunfos.

El torneo Esperanzas de Toulon se perfiló como la preparación previa a los Juegos Olímpicos. Con ello, llegarían rodados a la competencia en Londres. La sorpresa se dio cuando el Tri comenzó a avanzar y llegó a la Final. La ganó sin discusión.

Aquel certamen significó más que una preparación, porque de lo que vio ahí, el técnico Luis Fernando Tena eligió a los 18 elementos que competirían en los Juegos Olímpicos.

Estos jóvenes, que alguna vez fueron criticados y menospreciados, hoy están frente a uno de los máximos sueños del futbol, una medalla de oro en Juegos Olímpicos.

A recuperar la grandeza

Mano Menezes, entrenador de Brasil, sorprendió ayer al darle mayor importancia histórica al oro olímpico que disputará hoy contra México en el Estadio de Wembley, al afirmar que puede ser el comienzo de una nueva era exitosa de la selección sudamericana, que recuperaría prestigio.

“Ganar el oro sería un primer paso para recuperar la antigua importancia que tenía Brasil en el mundo del futbol. No sé si éste es el partido más importante para Brasil, pero sí puedo decir que es el más importante para estos jugadores”.

Menezes aclaró que “este sería sólo el primer paso” para que Brasil vuelva a tener el prestigio, algo dañado por las eliminaciones en los dos últimos Mundiales, luego de haber alcanzado el pentacampeonato en Japón y Corea del Sur 2002. (Agencias)

Van con otra mentalidad

Los resultados dictan que su etapa con la selección ha sido la más productiva de su carrera, tiene tres títulos y está por conquistar un cuarto, por lo pronto, ya se aseguró una medalla en el cuello.

Es por ello que Luis Fernando Tena reconoció que el de hoy será el duelo más importante de su carrera, pero más allá de eso, puso énfasis en el cambio de mentalidad de los elementos mexicanos, ya que dejaron de tenerle miedo a las grandes potencias, pues en el pasado era casi un sueño ganarle a escuadras como Brasil.

“No estamos conformes y queremos cerrar muy bien el torneo, creo que tenemos con qué hacerle un gran partido a Brasil, somos conscientes de su fuerza, pero la mentalidad de los equipos mexicanos ha cambiado muchísimo, México cree en sí mismo y lucha con la convicción de ganar”.

Las individualidades del cuadro brasileño impactan por sí mismos, elementos de gran cartel. Sin embargo, al Flaco no le impresionan los nombres y tiene clara la esencia de su equipo.

“Nos preocupa Neymar, Hulk, Marcelo, Rafael, no me atrevería a hablar de una línea débil porque tienen a un gran jugador en cada línea, por eso será importante tratar de implementar nuestra línea de juego. Y aunque Neymar nos ocupa, nosotros siempre jugamos en zona, así que no le vamos a hacer marca personal”.

Tena no ocultó esa alegría que le da cumplir el objetivo, pues para muchos era casi imposible llegar a la Final de en los Juegos Olímpicos.

Eso sí, el entrenador siempre ha dado el mérito de los resultados a sus jugadores, dejando a un lado la adulación personal. Y ahora, quieren darle una alegría a los mexicanos.

“Participar en una Final de los Juegos Olímpicos contra Brasil en la cancha sagrada de Wembley es algo que nos produce una gran alegría, pensamos en nuestro pueblo, en proporcionarles una satisfacción que tanto necesita la gente y nuestro país; la posibilidad de tener una medalla de oro es algo que emociona”. (Redacción/Londres)

No están para tapar bocas

Varios se reían o lo tomaban como un discurso más cada vez que los jugadores de la Sub 23 hablaban de que regresarían de los Juegos Olímpicos con una medalla. Ante la conquista de una presea, el Tri dio muestras de su crecimiento y cumplió su palabra, mas no calló bocas, según dijo el técnico de la selección mayor, José Manuel de la Torre.

“Aquí no estamos para tapar bocas; el proyecto se planteó y nos comprometimos para trabajar en función de esto y tratar de cumplir nuestros objetivos, esos es lo que nos interesa, y creo que poco a poco se ha ido logrando desde selecciones menores, la mayor, la Sub 23, y por eso nos mantenemos ecuánimes en ese sentido. Ojalá regresen ellos con la medalla de oro, estamos ilusionados”.

El estratega, a diferencia de otras ocasiones, habló sobre el desempeño de la Sub 23 y manifestó que el cuadro ha crecido en su juego y espera un gran duelo ante Brasil, pese a las grandes figuras que tiene el rival.

“Creo que va a ser un partido muy complicado, Brasil tiene una selección muy fuerte, tiene mucha calidad y mucha capacidad, pero creo que México se ha manifestado por ser un grupo muy sólido, independientemente si tiene buenas individualidades o no, el ser un equipo es lo que lo ha puesto en esa posición, vamos a espera a que actúe de la misma manera y manifieste su nivel, tanto en lo individual como en lo colectivo”.

Además, José Manuel mencionó que ha visto a varios jugadores de la Sub 23 que podrían integrase a la mayor, pues como siempre ha dicho, no le cierra la puerta a ningún elemento en su conjunto. Todo depende de ellos.

Por lo pronto, tiene claro que los logros en selecciones menores también son un reto para la escuadra mayor, que ya enfrenta las eliminatorias rumbo al Mundial. (Minelli Atayde/Ciudad de México)